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Archivo de la etiqueta: Ahorro energético

Passivhaus

El estándar Passivhaus, Passive House o Casa Pasiva NO es una manera de construir, es un certificado de eficiencia energética, el más exigente a nivel mundial. No se debe confundir con otros sellos de sostenibilidad como la herramienta Verde, BREEAM o LEED que abarcan muchos más temas de sostenibilidad como transporte, reciclaje y energía incorporada en los materiales. Passivhaus se centra únicamente en la energía que consumen los edificios, por lo que es perfectamente compatible y complementario con estos sellos.

NO es sólo para unifamiliares. Existen todo tipo de edificios con el estándar, viviendas en bloque, residencias, colegios, oficinas, fábricas, un parque de bomberos, polideportivos y desde el año pasado incluso dos piscinas municipales. En varias regiones el estándar Passivhaus es obligatorio para todos los edificios de administración pública, como en Frankfort y Hannover; en la región Vorarlberg, Austria, es obligatorio para todas las viviendas de protección oficial.

Para cumplir con la Directiva Europea 2010/31de construir sólo edificios de consumo casi nulo, Bélgica adoptó prácticamente los requerimientos del estándar Passivhaus y se adelanta cinco años a la directiva que fija 2018 para edificios públicos y 2020 para edificios privados.

ES apto para el clima mediterráneo. Es un estándar abierto que sólo define cuatro requerimientos generales obligatorios, sin marcar cómo conseguirlos:

Demanda de calefacción < 15kWh/m2a

Demanda de refrigeración < 15kWh/m2a

Demanda de energía primaria < 120kWh/m2a

Estanqueidad n50 < 0,6h-1

Decir que el estándar Passivhaus no es apto para el clima mediterráneo es como decir que en el clima mediterráneo los edificios tienen derecho a consumir más que en el resto del mundo.

Un edificio Passivhaus tiene una eficiencia energética tan elevada que puede prescindir de sistemas convencionales de calefacción y refrigeración y sólo se acondiciona a través de la ventilación higiénica, necesaria para la salud de sus usuarios.

Hay 6 Mio. m2 útiles construidos en todo el mundo, Europa, Asia, América, Sudamérica. En Italia hay muchos ejemplos construidos. En España hay dos edificios certificados y varios proyectos en fase de certificación.

Para la 3ª Conferencia Española Passivhaus se organizó el IºConcurso Iberoamericano Passivhaus, con 20 proyectos elegidos de España, Portugal, México y Chile.

Tiene en cuenta las estrategias bioclimáticas. En un clima mediterráneo como el español, un buen diseño con una correcta orientación y las estrategias bioclimáticas adecuadas es fundamental para llegar a una eficiencia energética tan elevada. La inercia térmica y la ventilación nocturna son estrategias importantes, en muchos climas imprescindibles.

Ahora mismo la rehabilitación energética es el campo más interesante en el mercado español y aunque es más difícil conseguir el estándar Passivhaus en rehabilitaciones, existen muchos ejemplos construidos en Centroeuropa e Italia que funcionan. Algunos proyectos monitorizados funcionan incluso mejor de lo previsto. El ganador del IºConcurso Iberoamericano Passivhaus es una rehabilitación y ampliación de un edificio con fachada catalogada en Cataluña.

¿Dónde me puedo informar y formar? Puedes descargarte una guía Passivhaus que redactó la Plataforma Edficiación Passivhaus para Fenercom sobre los temas básicos del estándar. Puedes pedir gratis un ejemplar en las oficinas de Fenercom, avisando antes en el teléfono +34 913532 197.

Desde hace tres años existe la Plataforma Edificación Passivhaus, una asociación sin ánimo de lucro que se dedica a la difusión y promoción del estándar en España. Organizamos jornadas y cursos a lo largo del año. Contacta con el delegado de tu región para más información.

En mi opinión, la actual crisis ambiental necesita de medidas drásticas y la mejor manera de garantizar un abastecimiento y un confort a todos los ciudadanos pasa por la eficiencia energética. Muchas familias en España viven sin confort térmico en invierno y en verano o en pobreza energética, es decir gastan más que el 10% de su sueldo en calefacción o refrigeración. La hipoteca energética es un tema del que se va a hablar mucho en los próximos años y se puede evitar con edificios con estándar Passivhaus.

Diseñar edificios en cualquier clima sin necesidad de calefacción o refrigeración convencional es algo revolucionario y os invito a conocer el estándar Passivhaus mejor para formar vuestra opinión.

Posted by: Anne Vogt.

Anne Vogt es arquitecta colaboradora de Interurbano, delegada de Madrid de la Plataforma Edificación Passivhaus y  Certified Passive House Designer.

arquitectura@anne-vogt.com      /      del-madrid@plataforma-pep.org      /      www.plataforma-pep.org

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Mejora de la calidad ambiental de una unidad de vivienda en La Bachillera (Sevilla)

Una vez más vamos a hablar de un  proyecto de nuestro estudio “Interurbano”, porqué estamos muy contentos de anunciar  que ganamos el concurso “El abrigo de tu hogar”, con la colaboración de Anne Vogt como asesora  técnica, José Ignacio Canela como mediador en la zona y Mauricio Arnillas, como gerente de la constructora Ecorígenes, encargada de llevar a cabo la obra.

El concurso ha sido convocado por ASA (Asociación Sostenibilidad y Arquitectura), con el objetivo de mejorar la calidad ambiental (climática, espacial, social…) de una vivienda existente en cualquier punto de España (elegida libremente por cada equipo participante), por medio de su rehabilitación sostenible, en línea con la filosofía de las “asacciones”, creadas como acciones puntuales que consigan con su ejecución una mayor concienciación y divulgación del paradigma de la sostenibilidad . El premio para la propuesta ganadora es de 24.000 euros, en concepto de presupuesto de ejecución material del proyecto.                                          

La primera cuestión importante fue la elección del caso a proponer. Optamos por una vivienda situada en el barrio de La Bachillera, en Sevilla, por la oportunidad que nos daba de desarrollar una operación “sostenible” en todas sus escalas. Hacía dos años que habíamos empezado a trabajar en la zona, con una propuesta de rehabilitación urbana a escala de barrio. El año pasado (2010), desarrollamos esta propuesta para el concurso SB10mad, que también tuvimos la suerte de ganar, en la que se incluían criterios bioclimáticos generales para la rehabilitación del conjunto de las viviendas del barrio, y con esta asacción hemos aprovechado para dar un paso más hacia la rehabilitación de una vivienda concreta.

La mayoría de las viviendas del barrio se encuentran en un estado degradado y presentan  problemas estructurales, constructivos y de mal comportamiento energético de su envolente.  La Bachillera es un barrio totalmente autoconstruido, lo que hace que tenga una tradicción participativa muy fuerte. Hemos querido potenciar estas dos características con el apoyo profesional adecuado, desarrollando parte de la obra por medio de talleres,  creando una oportunidad para exportar esta mejora a otras viviendas del barrio.

Tras el análisis realizado en el terreno, con la ayuda de Nacho como contacto en la zona, elegimos la casa de Mari y Luis. Mari y Luis tienen a su cargo tres de sus nietos, y de vez en cuando alguno de sus hijos (ambos tienen más de 60 años), y su casa tiene problemas de falta de espacio y privacidad, humedades, y falta de confort ambiental en general.

La reforma propuesta tiene como objetivo dotar a la casa de una habitación para el nieto mayor -actualmente duerme en un espacio interior sin ventanas- y maximizar la calidad espacial y ambiental con el menor esfuerzo, manteniendo la mayor parte de la edificación existente y reutilizando elementos como ventanas, persianas, telas y estructuras métalicas.

En la actualidad, la parte más importante de la casa es probablemente la terraza de la primera planta, el lugar preferido de Luis, donde cuida de sus plantas y pinta sus macetas del color de su Betis. Aunque está protegida por telas de invernadero, es un espacio muy caluroso y poco ventilado,  así que, como la primera medida para conseguir el confort térmico es fomentar las estrategias bioclimáticas pasivas, les propusimos cambiar esa terraza por  un patio en planta baja, sombreado, en contacto con la inercia del terreno y aprovechando la vegetación proporcionada por las plantas de Luis (patio andaluz tradicional), que funcione como un umbráculo, creando una bolsa de aire fresco que se pueda distribuir por toda la casa con la ayuda del tiro generado por las chimineas solares situadas en el techo, en las esquinas opuestas al patio.

Propietarios, constructor y arquitectos, nos hemos comprometido juntos para llevar a cabo la reforma propuesta y los talleres de autocontrucción donde participará parte de la familia y los vecinos. Ha sido una experiencia enriquecedora trabajar con todos ellos  y llegar a encontrar soluciones de proyecto que representen en cada caso un equilibrio entre las necesidades sociales, ambientales y espaciales de los habitantes.

En los próximos días publicaremos un blog dedicado en exclusiva a este proyecto donde iremos contando todo el proceso hasta su realización.

http://interurbano.org/

Posted by: Valentina Tanese


Nos gusta siempre repetir que una construcción considerada bioclimática no tiene por qué abdicar de la calidad estética. Un buen arquitecto debe ser capaz de conciliar ambas cosas: los diversos condicionantes y el arte.

Hace unos meses empezamos una colaboración con el  estudio del arquitecto brasileño Marcio Kogan (MK27), que me parece un caso interesante para ejemplificar esa cuestión.

Kogan es un arquitecto muy reconocido internacionalmente por la calidad estética de su trabajo, y su equipo ya estaba contratado para proyectar una vivienda en España cuando nos contactaron.

Al principio necesitaban la colaboración de un estudio local para llevar a cabo un proyecto de ejecución que cumpliera con las normativas, y hacer el seguimiento de la obra. Hablando con ellos, percibimos que más allá de cumplir dichas normativas, se preocupaban con las condiciones del clima y en como hacer la casa más confortable, sobretodo en invierno. Echando un vistazo a los primeros croquis, percibimos algunos puntos que se podría mejorar en la propia arquitectura evitando altos gastos energéticos, entonces les propusimos que elaborásemos un estudio bioclimático, con esto, dispondrían de todas las herramientas para decidir ellos mismos como solucionar los problemas detectados, respetando su lenguaje arquitectónico.

Diagramas de bienestar

Máscaras de sombra

Cuadro de necesidades

En un primer momento nuestros prejuicios hicieron que dudásemos de si estarían dispuestos a aceptar las restricciones que este estudio podría suponer a algunas premisas estéticas muy en voga entre los arquitectos que gozan de cierta fama. Afortunadamente nos equivocamos.

El equipo de arquitectos ha asumido el desafío de proyectar para un clima con características muy distintas al que están acostumbrados con entusiasmo y apertura, incorporando al proyecto las nuevas condicionantes con naturalidad, en vez de hacer uso de la tecnología “verde” sólo para satisfacer las necesidades de un edificio caprichoso.

Esquema sobre vivienda implantada en el sentido Este-Oeste

Esquema sobre vivienda implantada en el sentido Norte-Sur

Aunque no se hayan propuesto a convertir la vivienda en 100% bioclimática, han hecho importantes ajustes con base en la información de los estudios del clima y de la arquitectura popular local, que seguramente han contribuido a que consiguieran un edificio más eficiente, sin comprometer su propuesta  arquitectónica.

Post by: Paloma Siqueira

Hace un par de semanas le comentamos a un posible cliente que podría obtener una buena subvención si orientaba la reforma de su vivienda hacia criterios bioclimáticos. Su cara, primero, y su voz, más tarde, transmitieron un mensaje defensivo y desconfiado –desgraciadamente muy reconocible- que nos hizo sospechar que  en ese preciso instante perdimos la posibilidad de hacer el proyecto. El tiempo lo dirá, pero este suceso reforzó la necesidad de escribir sobre la situación de la arquitectura bioclimática en la actualidad, desde los profesionales a los usuarios.

Durante los últimos años hemos tenido algunas experiencias de colaboración profesional que han cristalizado en dos tendencias distintas e igualmente preocupantes. Por un lado, compañeros que, llevados por modas del mercado, han buscado por medio de elementos dudosamente ecológicos, “pintar de verde” las fachadas de sus edificios, muy alejados de este concepto; y por otro lado, colegas que se han mostrado impermeables a cualquier propuesta que tuviera algo que ver con la “arquitectura ecológica”.

En este caso, el patrón se ha repetido una y otra vez, y no deja de ser curioso que el problema principal no haya sido ni la falta de interés por buscar una buena arquitectura, sea lo que sea que eso signifique, ni la diferencia de criterios dentro de esa búsqueda, sino una resistencia numantina a introducir alguno nuevo -aunque fueran de obligado cumplimiento-, guiados por un miedo prejuicioso a “estropear la arquitectura”. Una actitud así es tan poco flexible e irracional como la de negarse a contar con la gravedad para levantar cualquier tipo de estructura.

Es difícil imaginar a algún arquitecto afirmando que los edificios románicos tienen menor calidad arquitectónica que las edificaciones de la actualidad. Es cierto que una arquitectura que se autoimponga el respeto por su entorno natural y social, está menos libre de condicionantes y requisitos que la que no lo hace, de igual manera que el sistema constructivo del románico permite menores alardes arquitectónicos que la planta libre y los pilotis, sin que de ello se derive la inferioridad de su calidad.

Planta libre: MASP (Lina Bo Bardi)

Pilares y arcos románicos: Sant Vicenç de Cardona

Deontológicamente, ya no es posible eliminar las cuestiones medioambientales de la ecuación arquitectónica. Los datos, en algunos casos contradictorios, son apabullantes en su conjunto. El coste medioambiental –y económico- de la construcción, mantenimiento, uso y demolición de las edificaciones ha alcanzado límites inaceptables.

Entonces, ¿por qué sigue costando tanto integrar estos conceptos en la arquitectura del día a día, si tanto clientes como arquitectos, en un porcentaje muy amplio, declararían estar totalmente sensibilizados con la protección del medioambiente y con el ahorro energético y monetario?

En abril de este año, el presidente de Passivhaus España decidió terminar su participación en una conferencia en la Universidad Politécnica de Madrid recordando que la primera herramienta de alta tecnología que es necesaria para hacer arquitectura pasiva es el cerebro humano.

Hacer arquitectura bioclimática no es necesariamente sinónimo de edificaciones repletas de tecnologías singulares y llamativas. Nuestra tecnología cerebral, integrada gratuitamente de serie permite, si se pone en funcionamiento, realizar los planteamientos reflexivos de lógica transdisciplinar y respeto medioambiental necesarios para generar técnicas de construcción pasivas, inherentes al propio edificio, que constituyen la mitad del camino hacia la construcción de edificaciones respetuosas con el medioambiente.

Croquis: Esquema constructivo y bioclimático (Glenn Murcutt)

 

Marika-Alderton House (Glenn Murcutt)

Sobre estos sólidos cimientos, libres de costes añadidos, se podrán implementar, si se considera necesario y viable, los descubrimientos que la tecnología ha puesto a nuestro alcance para mejorar aún más esas condiciones de partida, minimizando un impacto ambiental inevitable tanto en la construcción como en el uso del edificio.

Si se pretende ser coherente con estas ideas y necesidades, la filosofía de gestión eficiente de los recursos  deberá estar presente en todo el proceso y en todas las materias intervinientes –soleamiento, ventilación, agua, materiales, residuos, etc.

Debido a la complejidad actual de todo este tipo de procesos, la ayuda de programas informáticos especializados –simulación energética, ciclo de vida, etc- se vuelve importante como una herramienta más. Si pretenden dar respuesta a los problemas de sus sociedades, los proyectos arquitectónicos del siglo XXI deben abordarse desde una perspectiva compleja, interiorizando y coordinando desde los primeros pasos todas las herramientas y disciplinas intervinientes de manera efectiva. La confianza en soluciones “verdes” de último momento, apoyadas en la salvadora madre tecnología, produce arquitecturas sin criterio, que sumadas a las actitudes de otros grupos de arquitectos, centrados únicamente en la eficiencia energética de sus construcciones, olvidándose del significado de la palabra que da nombre a su profesión, generan la mala imagen pública actual de este tipo de arquitectura.

Para la gestión de cada problema  siempre existen diferentes estrategias. Su éxito o fracaso –en cuanto a calidad arquitectónica-, ha dependido históricamente de la destreza con la que los diferentes arquitectos han sido capaces de trabajar con los elementos que en cada tiempo y lugar les haya tocado lidiar. Independientemente de los condicionantes que cada época haya impuesto, siempre han aparecido maravillosos -y monstruosos- ejemplos edificatorios en cada una de ellas.

La propagación de algunos tópicos que no por más repetidos son mas verdaderos, como la propaganda verde, con su efecto rebote en el consumo, o la idea de que lo bioclimático no puede traducirse en arquitectura de calidad, o que no no puede ser barato, etc, contribuyen a que clientes y profesionales nos alejemos de las cuestiones básicas que definen la ARQUITECTURA que nuestro entorno nos reclama hoy en día.

En próximos posts analizaremos más ampliamente estas nuevas situaciones.

[Imágenes extraídas respectivamente de: A Green Vitruvius. Principles and practice of sustainable architectural design. James & James Ltd. London, 1999. – http://www.skyscrapercity.comhttp://www.wikipedia.es – Glenn Murcutt. A singular architectural practice. The Images Publishing Group Pty Ltd. Australia, 2002.]

Posted by: Raúl Alonso Estébanez y Paloma Siqueira

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