Image

Después de un largo proceso articulado entre diferentes agentes, hemos empezado a alimentar el canal web del proyecto participativo Renovando Vila Clara, que estamos llevando a cabo en paralelo al proyecto Renova SP. Los medios están en portugués, pero esperamos que dentro de nada podamos contar mejor la historia también en castellano.

La situación actual de la arquitectura

Hace unos días, Ana Gaitero, periodista del Diario de León, se puso en contacto conmigo porque estaba escribiendo un artículo sobre la situación actual de la arquitectura, y recordando el ya publicado sobre el Renova SP hace unos meses, me preguntó mi opinión al respecto.

Esto es lo que salió.

http://www.diariodeleon.es/noticias/opinion/situacion-actual-de-arquitectura_758651.html

Unos dicen que la situación general y de la construcción, desde una perspectiva económica, es catastrófica. Otros, guiados por un pensamiento positivo primo hermano del instinto de supervivencia, hablan de oportunidad en vez de crisis, sin pararse a pensar que desde esa perspectiva darwinista no existe una oportunidad para todos.

Además, la idea del crecimiento sostenido pudo estar bien durante una época, pero ha terminado por mostrarse intrínsecamente enferma en un mundo finito.

Personalmente, me he pasado casi toda mi vida profesional intentando integrar en mis proyectos cosas tan simples como colectores solares que ahorrasen energía para conseguir agua caliente. La realidad es que durante algo más de los dos primeros tercios —el código técnico llegó sospechosamente tarde e ineficaz—, el triángulo promotor/comprador/arquitecto, fue impermeable a esas cuestiones.

Generalizando, con el peligro que eso tiene, los promotores gastaban estrictamente lo que los compradores solicitaban, y éstos no pedían gran cosa por una mezcla de ahorro, especulación y falta de conciencia, en este caso ecológica, y nosotros, los arquitectos, evitábamos integrar esas «cosas» ya fuese por estar ensimismados por la belleza de nuestros proyectos, o por dejarnos llevar por la opinión de los clientes ante la posibilidad de perder nuestro trabajo.

Y así hemos llegado hasta hoy, en que «de repente» le hemos visto las orejas al lobo y hemos empezado a echar la culpa a nuestros políticos, que la tienen y mucha, pero que no dejan de ser un reflejo u origen, ahí cada cual, de las sociedades que los elegimos.

Por mi parte, he conseguido sobrevivir a esta ola de construcción sin que me haya devorado por no pensar como ella, y ahora que a lo que me dedico (sostenibilidad aplicada a arquitectura y urbanismo), aunque mal y tarde, se está comenzando a tener en cuenta, nuestro estudio, INTERURBANO, ha ganado dos concursos en el último año, uno en Sevilla y otro en São Paulo.

Teniendo en cuenta que la palabra crisis en medicina habla de un cambio brusco en el enfermo, hacia la mejoría o hacia la gravedad, pienso que no es inteligente alargar la agonía de una manera de vivir intrínsecamente destructiva, que no se trata de volver a construir o a acelerar la economía para recuperar nuestra capacidad adquisitiva, sino de tener valor, mirar a la enfermedad a los ojos y proponer soluciones para la raíz del problema, sin quedarnos en la superficie, aunque duela y de mucho miedo. No consigo imaginar otro camino.

Raúl Alonso Estébanez.

Un arquitecto en una favela

Un arquitecto en una favela

Hace más de un año que ganamos el Renova SP en el área de Cordeiro I, y hace más de medio que llegué a São Paulo por primera vez, tiempo suficiente para un primer análisis de cómo hemos evolucionado.

Desde el principio entendimos que un proyecto como este necesitaba ser planteado minuciosamente, casa por casa, como una guerra de guerrillas, y para eso necesitábamos estar en el área, algo difícil desde Madrid. La solución llegó de la mano Ronaldo Auletta, y su reportaje fotográfico del barrio, que nos permitió darnos un paseo por Vilaclara a 10.000 km de distancia. Con esas herramientas comenzamos a trabajar, y con ellas ganamos el concurso, pero con la evolución del proyecto, las visitas analógicas del área y el intercambio de información con otros colegas que trabajan en otras zonas, la perspectiva ha ido cambiando algunos puntosgordos, y manteniendo otros, abriendo nuevos caminos y nuevas dudas.

De los que siguen, podría hablar de los relacionados con el agua –la que llega y la que se va- muy relacionada con la difícil orografía, que nos empuja a proponer la nueva estructura urbana con pendientes aptas para peatones y bicicletas, o los relacionados con el del reconocimiento de lo existente, -recursos, cultura, etc.-.
De los que cambian… el caso de la estructura urbana es paradigmático. En mi idea de ciudad humana, acogedora, y al fin y al cabo, sostenible, había, creyendo lo contrario, una buena carga de etnocentrismo, dando por hecho que cuestiones como la anchura mínima admisible de una calle para que tenga luz y ventilación suficientes, o para que el peatón y la bici puedan convivir eran puntosgordos troncales en los que no importaba demasiado la cultura del lugar.

Siempre me pareció claro que sin esas condiciones de partida, una ciudad, en general, no podría sobrevivir como modelo de sostenibilidad. Pero con una actuación de ese tipo en un espacio físico como el de una favela, en el que las calles –vielas- a duras penas llegan a metro y medio de anchura, ese espacio dejaría de ser lo que es, para ser otra cosa, no sé si mejor o peor, pero otra cosa, y eso se debe valorar.

Una favela es algo tan extremo que resulta también extremadamente interesante caminar por ella, entender cómo funciona una ciudad sin reglas escritas, que cambia cada día, como un organismo urbano vivo. Encontrar el equilibrio entre unas reglas que se antojan necesarias para poner cierto orden al caos, sin eliminar la cierta vida que ese caos tiene sería una buena solución, acaso la de la cuadratura del círculo…

Pero esa es sólo una de las perspectivas desde la que mirar la cuestión. Desde una mirada a mayor escala, las favelas de las 22 zonas del Renova SP forman parte de un ecosistema unitario, y se deben tomar en consideración las cuestiones que se consideren necesarias para ella como conjunto. De nuevo, la cuadratura del círculo de la sostenibilidad urbana resulta de conseguir unificar esas escalas, de servir de nexo entre el individuo y la sociedad a la que pertenece (para eso dice Wright Mills que sirve la imaginación sociológica, nosotros ponemos también la arquitectura su servicio).

Ilustremos el problema con un ejemplo. La ciudad de São Paulo tiene, a mi modo de ver, un déficit importante de zonas verdes urbanas de calidad. Teniendo en cuenta que por su estructura menos consolidada, las favelas son lugares en que se puede conseguir ese espacio con un esfuerzo menos titánico que otros, ¿sería asumible eliminar completamente, o en un porcentaje alto, alguna de ellas para conseguir esos espacios para el resto de la ciudad, o por el contrario, debe primar un esfuerzo por mantener las condiciones culturales de vida de sus habitantes, introduciendo esas regularizaciones de las que hablaba antes?… yo a estas alturas no lo sé, y echo de menos una coordinación mayor a ese nivel por parte de la Prefeitura entre las 22 zonas después del fallo del concurso. No queda otra que tomar una decisión basada en la mayor cantidad y calidad de datos, por no hablar de la intuición, y que la experiencia se sume a otras para comprender mejor como atacar la cuestión en el futuro.

Nosotros hemos optado por la segunda, y para llevarla a cabo, la opinión de los vecinos desde el inicio del proyecto es fundamental. El proceso de participación ciudadana que llevamos tiempo demandando de la Prefeitura se ha retrasado tanto que finalmente hemos hecho nosotros nuestra propia propuesta, Renovando Vilaclara, que por ahora no ha conseguido ponerse en marcha. El mes pasado, después de tanta espara, comenzó el exiguo programa de participación de la Prefeitura con el primer contacto entre ella y los vecinos de la favela Tanquinho, una de las 6 que se encuentran en nuestro área, a la que pudimos asistir como público bajo la promesa de no participar, y este sábado, día 8, tenemos la segunda, en la que ya podremos dialogar con los moradores como estudio redactor del proyecto. Para que el proceso fuera completo, la opinión del resto de la ciudad sería muy conveniente, pero eso por ahora es mucho pedir.

Raúl Alonso Estébanez.

Si en algo nos caracterizamos los humanos es en nuestra pésima capacidad para predecir el futuro… que se lo digan a la crisis. Pero, dicho eso, no todo es indefinición.

La UNEP produjo en 2007 el informe GEO4, siguiendo el camino iniciado por Our common future. Es este un documento muy útil para imaginar los giros de nuestro camino como especie, permitiendo comparar cuatro escenarios futuros razonablemente posibles y su evolución hasta 2050.

Cada uno de ellos fue nombrado en función de sus prioridades, ya tuvieran en cuenta “los mercados primero”, “las políticas primero”, “la seguridad primero”, o “la sostenibilidad primero”, poniendo conciencia en las posibles consecuencias de nuestras elecciones presentes en cuanto a modelo de vida, convirtiéndose en un primer paso para separar la paja del grano en un asunto tan complejo.

Las conclusiones sobre el escenario en que prima la seguridad -entendida aquí como acumulación de policía y muros- me resultaron especialmente sorprendentes, porque hasta encontrarme con este documento no había reparado en la importancia de sus implicaciones en la economía, la ecología o la política. Esa preocupación se ha convertido hoy en una de nuestras principales actividades dentro de INTERURBANO, desde una perspectiva social y participativa, no de restricción y palo.

En un mundo empequeñecido, en el que la conciencia sobre la falta de recursos crece exponencialmente, el planteamiento de las estrategias futuras de supervivencia se puede dividir en dos troncos principales, la competición darwinista o la colaboración de la manada global. La vida animal lleva milenios sobreviviendo con el primero, por lo que no seré yo quien lo deje al margen como posibilidad vencedora, sin olvidar que la segunda opción no es menos fuerte.

En este sentido, incluso aceptando la muy dudosa premisa de que somos el “culmen de la creación”, y que por tanto, tenemos “derecho a hacer y deshacer”, debemos rendirnos a la evidencia de que ese privilegio acarrea irremisiblemente importantes deberes, como el de desarrollar la capacidad de gestión equilibrada de eso que supuestamente tenemos derecho a manipular.

Hemos sido capaces de “dominar” el mundo trabajando en grupo, gracias a nuestro sofisticado grado de organización, entendiendo que hoy para sobrevivir es mejor estrategia dialogar que matar. Esta sociable evolución –somos la generación más pacífica de la historia, aunque parezca lo contrario- ha sido relativamente sencilla mientras los recursos han sido considerados infinitos, pero ese sueño terminó y hoy es necesario elegir, o todo para mí, o lo comparto con mi hermano.

Está por demostrar cual de las dos opciones nos da más probabilidades de sobrevivir, pero ha llegado el momento de madurar como especie y no sólo decidir en función de la supervivencia, sino de la vivencia. Con la primera opción los logros sociales que han hecho posible el florecimiento de la cultura, las artes, la empatía… – esas cosas que nos hacen humanos-, se irán al retrete –atendiendo a los datos del informe-, siendo más fáciles de mantener con la segunda opción.

Los escenarios en los que prima el instinto individual de supervivencia, como el de la seguridad -principalmente- y el de la economía, se llevan la peor nota en emisiones, gasto de energía y desigualdad.

En cambio, en los dos escenarios en los que prima la organización social como motor, es decir, las políticas primero, y la sostenibilidad primero, los niveles de emisiones, gasto de energía y desigualdad –índice Gini- disminuyen, principalmente en el segundo, manteniendo aceptables niveles de capacidad económica.

Sólo son predicciones, pero una vez analizadas resultan razonables sus conclusiones. El colapso económico que estamos viviendo ha sido… es, una excusa inmejorable para sentarse y reflexionar profundamente sobre el futuro, evitando tomar decisiones cortoplacistas y politizadas para crear pan para hoy y hambre para mañana.

Toca ahora toca dar el primer paso de gigante, elegir el incierto camino que nos guíe en el futuro, y todos y cada uno tenemos mucho que decir.

Posted by: Raúl Alonso Estébanez

Passivhaus

El estándar Passivhaus, Passive House o Casa Pasiva NO es una manera de construir, es un certificado de eficiencia energética, el más exigente a nivel mundial. No se debe confundir con otros sellos de sostenibilidad como la herramienta Verde, BREEAM o LEED que abarcan muchos más temas de sostenibilidad como transporte, reciclaje y energía incorporada en los materiales. Passivhaus se centra únicamente en la energía que consumen los edificios, por lo que es perfectamente compatible y complementario con estos sellos.

NO es sólo para unifamiliares. Existen todo tipo de edificios con el estándar, viviendas en bloque, residencias, colegios, oficinas, fábricas, un parque de bomberos, polideportivos y desde el año pasado incluso dos piscinas municipales. En varias regiones el estándar Passivhaus es obligatorio para todos los edificios de administración pública, como en Frankfort y Hannover; en la región Vorarlberg, Austria, es obligatorio para todas las viviendas de protección oficial.

Para cumplir con la Directiva Europea 2010/31de construir sólo edificios de consumo casi nulo, Bélgica adoptó prácticamente los requerimientos del estándar Passivhaus y se adelanta cinco años a la directiva que fija 2018 para edificios públicos y 2020 para edificios privados.

ES apto para el clima mediterráneo. Es un estándar abierto que sólo define cuatro requerimientos generales obligatorios, sin marcar cómo conseguirlos:

Demanda de calefacción < 15kWh/m2a

Demanda de refrigeración < 15kWh/m2a

Demanda de energía primaria < 120kWh/m2a

Estanqueidad n50 < 0,6h-1

Decir que el estándar Passivhaus no es apto para el clima mediterráneo es como decir que en el clima mediterráneo los edificios tienen derecho a consumir más que en el resto del mundo.

Un edificio Passivhaus tiene una eficiencia energética tan elevada que puede prescindir de sistemas convencionales de calefacción y refrigeración y sólo se acondiciona a través de la ventilación higiénica, necesaria para la salud de sus usuarios.

Hay 6 Mio. m2 útiles construidos en todo el mundo, Europa, Asia, América, Sudamérica. En Italia hay muchos ejemplos construidos. En España hay dos edificios certificados y varios proyectos en fase de certificación.

Para la 3ª Conferencia Española Passivhaus se organizó el IºConcurso Iberoamericano Passivhaus, con 20 proyectos elegidos de España, Portugal, México y Chile.

Tiene en cuenta las estrategias bioclimáticas. En un clima mediterráneo como el español, un buen diseño con una correcta orientación y las estrategias bioclimáticas adecuadas es fundamental para llegar a una eficiencia energética tan elevada. La inercia térmica y la ventilación nocturna son estrategias importantes, en muchos climas imprescindibles.

Ahora mismo la rehabilitación energética es el campo más interesante en el mercado español y aunque es más difícil conseguir el estándar Passivhaus en rehabilitaciones, existen muchos ejemplos construidos en Centroeuropa e Italia que funcionan. Algunos proyectos monitorizados funcionan incluso mejor de lo previsto. El ganador del IºConcurso Iberoamericano Passivhaus es una rehabilitación y ampliación de un edificio con fachada catalogada en Cataluña.

¿Dónde me puedo informar y formar? Puedes descargarte una guía Passivhaus que redactó la Plataforma Edficiación Passivhaus para Fenercom sobre los temas básicos del estándar. Puedes pedir gratis un ejemplar en las oficinas de Fenercom, avisando antes en el teléfono +34 913532 197.

Desde hace tres años existe la Plataforma Edificación Passivhaus, una asociación sin ánimo de lucro que se dedica a la difusión y promoción del estándar en España. Organizamos jornadas y cursos a lo largo del año. Contacta con el delegado de tu región para más información.

En mi opinión, la actual crisis ambiental necesita de medidas drásticas y la mejor manera de garantizar un abastecimiento y un confort a todos los ciudadanos pasa por la eficiencia energética. Muchas familias en España viven sin confort térmico en invierno y en verano o en pobreza energética, es decir gastan más que el 10% de su sueldo en calefacción o refrigeración. La hipoteca energética es un tema del que se va a hablar mucho en los próximos años y se puede evitar con edificios con estándar Passivhaus.

Diseñar edificios en cualquier clima sin necesidad de calefacción o refrigeración convencional es algo revolucionario y os invito a conocer el estándar Passivhaus mejor para formar vuestra opinión.

Posted by: Anne Vogt.

Anne Vogt es arquitecta colaboradora de Interurbano, delegada de Madrid de la Plataforma Edificación Passivhaus y  Certified Passive House Designer.

arquitectura@anne-vogt.com      /      del-madrid@plataforma-pep.org      /      www.plataforma-pep.org

la participación ciudadana: herramienta clave de la sostenibilidad

El pasado 29 de febrero participé, dentro del foro ESCV, en una mesa redonda cuyo tema fue: “La participación como herramienta clave de sostenibilidad”. La asociación ASA (Asociación Arquitectura y Sostenibilidad)nos invitó a presentar todo el desarrollo del proyecto que se está llevando a cabo en el barrio de la Bachillera (Sevilla), empezando por el proyecto de regeneración urbana sostenible que recibió el primer premio del concurso SB10mad, hasta llegar a la propuesta de rehabilitación bioclimática de una vivienda del barrio, que ganó el premio de las Asaciones 2011, consistente en la realización de la obra.
Pensé mucho sobre la manera de presentar el proyecto en esta ocasión, y al final decidí contarlo como una historia desde el punto de vista social, o podría decir “humano”, ya que empecé contando mi historia personal. Es la historia de un trabajo de investigación que arranca en 2009 sobre la regeneración urbana del barrio de la Bachillera (mi trabajo de fin de máster) que se ha convertido en algo concreto: la reforma de una casa del barrio que se llevará a cabo este año y que mejorará la calidad de vida de la familia que vive en ella. Más bien, se trata de una historia de “relaciones”.

Aquí tenéis el enlace alBlog de La Bachillera donde podéis ver la ponencia completa.

Todo ha sido posible gracias a la voluntad de un equipo que quiere hacer las cosas con implicación y  con cuidado… cuidado en el sentido de conocimiento. Acercarse a las cosas para conocerlas y entenderlas, actuando de una forma no ruidosa, discreta, creando relaciones y fabricando procesos más que proyectos puntuales.

Un proceso puede tener vida propia incluso después de una acción puntual y sirve para poner en marcha un sistema de relaciones mutuas. Este sistema de relaciones nos ayuda a gestionar y mediar entre los varios actores de toda esta historia (los vecinos, el constructor, la familia, el promotor, etc…), nos lleva a encontrar soluciones que representen un equilibrio entre las necesidades, a generar un proyecto basado en el intercambio y la colaboración.

Actuar de esta manera estimula una abertura hacía la interrelación, y la interrelación es la base de cualquier proceso de participación.

Fue un placer debatir estos temas en esta mesa, moderada por Fernando de Retes, con Marian Simón e Isabela Velázquez.
La intervención de Marian se titulaba “Biodiversidad y Ciudades resilientes: conectando escalas y actores sociales”, e Isabela Velázquez nos habló de la necesidad de introducir conceptos y herramientas que permitan incorporar las necesidades y demandas de todos los sectores de la sociedad, especialmente de la ciudadanía, en el replanteamiento desde la sostenibilidad de un urbanismo sesgado hacia la creación de negocio. Todo ello apoyado con la presentación de ejemplos y experiencias recientes que pueden jugar un papel importante como referentes de este nuevo modo de hacer.

Esperamos poder contar con sus propias aportaciones en los próximos posts.

 Posted by: Valentina Tanese

Habla Richard Sennett en su libro “El Artesano”  sobre la lección de la fuerza mínima, por la que la mano del cocinero experto debe tener tan en cuenta la presión que ejerce sobre el cuchillo como el momento para dejar de hacerlo.

El cuchillo y el resto de tecnologías tienen mucho que ver en nuestras cualidades actuales como seres humanos, convirtiéndose a la vez en herramienta y peligro potencial. Paradójicamente, para tener un control efectivo sobre las consecuencias de su uso y dejar de chirriar contra la corriente de lo que nos rodea, parece inevitable hacer un esfuerzo por soltar, por dejarnos llevar por su flujo para sentir y comprender en profundidad sus claves, y evitar convertirnos en la silla de la nave de Jodie Foster en la película “Contact”.

Wang Shu, Premio Prizker 2012, trabaja en esta línea, buscando dotar a sus obras de una frecuencia vital que las permita vibrar en armonía con su entorno. Y lo intenta con acciones que sentimos muy cerca en “interurbano“, como la utilización de materiales naturales, reutilizados o reciclados, o la introducción de las pistas que da la arquitectura vernácula para la convivencia pacífica con la naturaleza, o el uso de criterios bioclimáticos, o la participación de la ciudadanía en decisiones de proyecto, o en la elección del nombre de su estudio, “amateur”, que deja entrever la perspectiva del que sabe que siempre tendrá algo que aprender.

Otro ejemplo similar y cercano –ha sido uno de los jurados que han otorgado el premio a Wang Shu- es Alejandro Aravena y su estudio “elemental”, que también habla de soltar en obras como las viviendas de Quinta Monroy, permitiendo acceder a la definición del proyecto a la fuerza natural y caótica que somos los humanos que vivimos en ellas.

Incluso un estudio como el de los hermanos Aires Mateus, en el que prima un alto nivel de control sobre el proyecto por encima de cualquier criterio de sostenibilidad, explicaba el mes pasado en la escuela del ie en Segovia que se están empezando a soltar introduciendo poco a poco la variable imprevisible del paso del tiempo, del envejecimiento de los materiales naturales, de la omnipresente entropía. Un pequeño paso para el hombre…

Y fuera de la pequeña isla de la arquitectura… de soltar habla Gene Sharp, ese filósofo que desde su oficina ha sabido crear armas no violentas capaces de derribar colosos que no quieren soltar… de soltar habla el viento… de soltar habla la intuición, que tan bien retrata Punset en sus programas… de soltar me habla un amigo lelo y dilentante… de soltar hablan los sueños… de soltar no siempre habla la arquitectura moderna, tan obsesionada con el control hasta el último detalle de su engañoso menos es más… de soltar habla puntogordo… de soltar habla Zigmunt Bauman y las fronteras que se desparraman entre los dedos de la modernidad líquida… de soltar habla José Manuel Naredo, con su economía para todos… de soltar habla el mismísimo Ferrán Adriá cuando vuelca su conocimiento para revolucionar la cocina… de soltar habla Creative Commons… de soltar habla el nuevo mundo de Internet y las T.I.C… de soltar habla Gurdjieff y Naranjo, con su psicología de los eneatipos… de soltar habla la entropía… de soltar y de la imposibilidad de controlarlo todo cantó Aaron Thomas el viernes pasado en el Conde Duque… de soltar habla Matthieu Ricard, ese nexo tan curioso entre espiritualidad y ciencia, entre budismo y genética molecular, que nos demuestra en cada aparición que la felicidad se puede trabajar… soltando…

Posted by… Raúl Alonso Estébanez

Como os comentamos en uno de los anteriores post, después de haber ganado el premio  del concurso “el abrigo de tu hogar”, que nos permitirá llevar a cabo la rehabilitación de una vivienda en el barrio de La Bachillera, en Sevilla, queremos dedicar un blog en exclusiva al desarrollo de este proyecto.

En esta página iremos contando, como en un diario, todo el proceso que nos ha llevado hasta aquí  y que nos llevará hasta la reforma de la casa de Mari y Luis.

Os dejamos el link del  blog La Bachillera … y esto es solo el comienzo!!

Hace más o menos dos meses que estoy en São Paulo estructurando la “pata paulista” del estudio Interurbano.

Hoy participé en la jornada São Paulo Calling, en el barrio São Francisco, en la zona este de la ciudad, y según el Google, a 27,2km del marco cero de São Paulo.

No he sido capaz de esperar hasta mañana para preparar un post bien escrito y compartir la experiencia de la caminada que hicimos liderados por el arquitecto italiano Francesco Careri. Durante casi 2 horas, vecinos, lideres comunitarios, arquitectos y miembros de la SEHAB (concejalía de vivienda), caminamos por la zona hasta llegar a un terreno donde los vecinos piden que se construya un hospital.

A partir de este deseo Francesco y un equipo de jóvenes artistas y arquitectos del proyecto Metropoliz propusieron la fabricación de una medicina simbólica, hecha de hierbas medicinales encontradas en la zona para ser ofrecida a todos en un ritual de llegada al lugar deseado. Ellos mismos y los vecinos han cosechado las hierbas y preparado la bebida.

No me extenderé en la descripción de mis impresiones del recorrido, me limitaré a colgar aquí un párrafo del texto de Esther Prada sacado del blog de José Fariña, y las fotos del paseo. Ahora la cabeza y el cuerpo necesitan descansar del largo y bonito domingo.

…”Los lugares y sus paisajes están cargados de señales y signos, también de símbolos, una escritura colectiva, la vida, el trabajo y la experiencia de una comunidad acumulados en el tiempo sobre el espacio, la propiedad de la tierra, la organización de lo comunal, lo público y lo privado, que se decantan a modo de  imagen hoy progresivamente debilitada y que interacciona con el soporte ecológico descifrable a partir de su tejido, su urdimbre de redes y límites, una mixtura entre naturaleza y cultura expresada en el espacio exterior como construcciones materiales y en nuestro espacio más íntimo, el interior, como pensamiento reflejado en el lenguaje, el léxico, la toponimia. El léxico implica una taxonomía de los objetos vividos, hay un principio de clasificación en el mero acto de nombrar, una cartografía mental que muestra la huella de esas prácticas.” (…)

* Francesco Careri. Walkscapes, el andar como práctica estética. Ed. Gustavo Gilli. Barcelona. 2002.

Posted by: Paloma Siqueira

Hace poco tiempo que he descubierto que es muy probable que muchas de las acciones que realizamos diariamente y que definen nuestra personalidad no son elegidas libremente por nosotros, sino por mecanismos desarrollados inconscientemente en nuestras primeras etapas de vida para sobrevivir, creando una invisible estructura de mando que nos dirige aplicando fórmulas que si bien fueron efectivas en su momento (seguimos vivos), hoy han quedado obsoletas. Esta estrategia difusa puede llegar a convertirse en cárcel, impidiéndonos vivir libremente salvo que hagamos un esfuerzo por reconocerla y mirarla a los ojos, enfrentándonos a ella con valor.

De la misma manera, estrategias creadas para sobrevivir y “mejorar”, como las del racionalismo liberal, que pretendían romper las antiguas cadenas basadas en el linaje y  la superstición, o como el racionalismo arquitectónico, que dio un importante paso en el despegue de la arquitectura hacia nuevas formas de expresión, o la Constitución Española, eficaz cimiento sobre el que construir más de treinta años de convivencia tras una dictadura, o la propia estructura del Estado del Bienestar, se han acabado convirtiendo en jaulas de hierro -Weber-, hormigón o asfalto.

Un elemento que aglutina a todos ellos es su director de orquesta, la razón. Paradójicamente, ha sido ella misma, con sus descubrimientos científicos, la que se ha puesto en evidencia, apoyando con datos empíricos la idea de que brújulas como la intuición son tanto o más fiables que la racionalidad, recuperando del baúl del olvido de Occidente tradiciones que entienden al ser como una interconexión equilibrada entre cuerpo, mente, emociones e instintos.

Viendo el documental ¿Qué tienes debajo del sombrero?, siento que la fuerza de las composiciones de artistas con discapacidades físicas o mentales como  Judith Scott, Donald Mitchel o Dan Miller, entre otros integrantes del llamado arte outsider, desarrolladas gracias a la institución Creative Growth, es pura, verdadera, sin artificios, libre de la influencia atenazadora de una “realidad” a la que no tienen acceso de una manera “normal”. Siento que el proceso artístico, arquitectónico, económico y social de los últimos años tiene mucho que ver con la razón, con el número como gran protagonista, y poco con el estómago, con las intuiciones, con las emociones, siento que es una gran metáfora de lo que está pasando a mi alrededor, siento que esa razón no es ni mucho menos negativa, pero sí insuficiente, coja.

Siento más que nunca que es necesario redefinir, sin rencores, las estrategias para enfrentarnos a la vida dentro de un mundo globalizado, que son necesarias nuevas economías que devuelvan la dignidad a las personas y no sólo a los números, que deben aparecer arquitecturas que repiensen su relación con el entorno, interno y externo, cercano o lejano, y nuevas maneras de entendernos a nosotros mismos y a nuestras sociedades, asumiendo que la interconexión entre conceptos considerados tradicionalmente como parte de la espiritualidad o de la mística, con otros considerados más racionales y físicos, es hoy demostrable en muchos casos… Siento que no tengo claro que sea posible -la cosa está fea-, y por supuesto no tengo la solución -aunque acompañado de algún café o alguna cerveza haya soñado tenerla-, pero siento, pienso e intuyo que no nos queda otra que intentarlo, y que son tantos los datos de todo tipo que en esa dirección apuntan que no acabo de comprender a qué estamos esperando.

Raúl Alonso Estébanez 

http://www.sostenibilidadyarquitectura.com/index.php/inicio/asacciones

.

Rehabilitación de una vivienda en el barrio de La Bachillera (Sevilla) -Primer premio-

Autores       INTERURBANO 

Colaboradores       Anne Vogt (asesoría bioclimática), José Ignacio Canela (contacto en la zona), Mauricio Arnillas (empresa constructora “Ecorígenes”)

.

Intervención en una vivienda unifamiliar en El Masnou (Barcelona)  -Mención-

Autores:     Oriol Bosh Casabó, Luca Ippolito, Sergi Aguacil Moreno, Eva Delhoyo Martin, Marc Escoda Estelrich, María Sofía Houtman, Agustí Fernández Puig, Salva Fábragas Perucho, Silvina Salaberry, Toni Escudé Poulenc, Raül de Castro Argudo, Sergio Sanz Jiménez, Cristina Matesanz Ricondo, Daniel Montoya (arquitectos).

Colaboradores      Irma Ventayol Ceferino (consultoría ambiental), Xavier Portillo Lacave (ingeniería)

.

Reconversión de un local comercial en el barrio de Tetuán (Madrid)   -Mención-

Autores      Taller de casquería + Karolina Kurzak.


Mejora de la calidad ambiental de una unidad de vivienda en La Bachillera (Sevilla)

Una vez más vamos a hablar de un  proyecto de nuestro estudio “Interurbano”, porqué estamos muy contentos de anunciar  que ganamos el concurso “El abrigo de tu hogar”, con la colaboración de Anne Vogt como asesora  técnica, José Ignacio Canela como mediador en la zona y Mauricio Arnillas, como gerente de la constructora Ecorígenes, encargada de llevar a cabo la obra.

El concurso ha sido convocado por ASA (Asociación Sostenibilidad y Arquitectura), con el objetivo de mejorar la calidad ambiental (climática, espacial, social…) de una vivienda existente en cualquier punto de España (elegida libremente por cada equipo participante), por medio de su rehabilitación sostenible, en línea con la filosofía de las “asacciones”, creadas como acciones puntuales que consigan con su ejecución una mayor concienciación y divulgación del paradigma de la sostenibilidad . El premio para la propuesta ganadora es de 24.000 euros, en concepto de presupuesto de ejecución material del proyecto.                                          

La primera cuestión importante fue la elección del caso a proponer. Optamos por una vivienda situada en el barrio de La Bachillera, en Sevilla, por la oportunidad que nos daba de desarrollar una operación “sostenible” en todas sus escalas. Hacía dos años que habíamos empezado a trabajar en la zona, con una propuesta de rehabilitación urbana a escala de barrio. El año pasado (2010), desarrollamos esta propuesta para el concurso SB10mad, que también tuvimos la suerte de ganar, en la que se incluían criterios bioclimáticos generales para la rehabilitación del conjunto de las viviendas del barrio, y con esta asacción hemos aprovechado para dar un paso más hacia la rehabilitación de una vivienda concreta.

La mayoría de las viviendas del barrio se encuentran en un estado degradado y presentan  problemas estructurales, constructivos y de mal comportamiento energético de su envolente.  La Bachillera es un barrio totalmente autoconstruido, lo que hace que tenga una tradicción participativa muy fuerte. Hemos querido potenciar estas dos características con el apoyo profesional adecuado, desarrollando parte de la obra por medio de talleres,  creando una oportunidad para exportar esta mejora a otras viviendas del barrio.

Tras el análisis realizado en el terreno, con la ayuda de Nacho como contacto en la zona, elegimos la casa de Mari y Luis. Mari y Luis tienen a su cargo tres de sus nietos, y de vez en cuando alguno de sus hijos (ambos tienen más de 60 años), y su casa tiene problemas de falta de espacio y privacidad, humedades, y falta de confort ambiental en general.

La reforma propuesta tiene como objetivo dotar a la casa de una habitación para el nieto mayor -actualmente duerme en un espacio interior sin ventanas- y maximizar la calidad espacial y ambiental con el menor esfuerzo, manteniendo la mayor parte de la edificación existente y reutilizando elementos como ventanas, persianas, telas y estructuras métalicas.

En la actualidad, la parte más importante de la casa es probablemente la terraza de la primera planta, el lugar preferido de Luis, donde cuida de sus plantas y pinta sus macetas del color de su Betis. Aunque está protegida por telas de invernadero, es un espacio muy caluroso y poco ventilado,  así que, como la primera medida para conseguir el confort térmico es fomentar las estrategias bioclimáticas pasivas, les propusimos cambiar esa terraza por  un patio en planta baja, sombreado, en contacto con la inercia del terreno y aprovechando la vegetación proporcionada por las plantas de Luis (patio andaluz tradicional), que funcione como un umbráculo, creando una bolsa de aire fresco que se pueda distribuir por toda la casa con la ayuda del tiro generado por las chimineas solares situadas en el techo, en las esquinas opuestas al patio.

Propietarios, constructor y arquitectos, nos hemos comprometido juntos para llevar a cabo la reforma propuesta y los talleres de autocontrucción donde participará parte de la familia y los vecinos. Ha sido una experiencia enriquecedora trabajar con todos ellos  y llegar a encontrar soluciones de proyecto que representen en cada caso un equilibrio entre las necesidades sociales, ambientales y espaciales de los habitantes.

En los próximos días publicaremos un blog dedicado en exclusiva a este proyecto donde iremos contando todo el proceso hasta su realización.

http://interurbano.org/

Posted by: Valentina Tanese


Nos gusta siempre repetir que una construcción considerada bioclimática no tiene por qué abdicar de la calidad estética. Un buen arquitecto debe ser capaz de conciliar ambas cosas: los diversos condicionantes y el arte.

Hace unos meses empezamos una colaboración con el  estudio del arquitecto brasileño Marcio Kogan (MK27), que me parece un caso interesante para ejemplificar esa cuestión.

Kogan es un arquitecto muy reconocido internacionalmente por la calidad estética de su trabajo, y su equipo ya estaba contratado para proyectar una vivienda en España cuando nos contactaron.

Al principio necesitaban la colaboración de un estudio local para llevar a cabo un proyecto de ejecución que cumpliera con las normativas, y hacer el seguimiento de la obra. Hablando con ellos, percibimos que más allá de cumplir dichas normativas, se preocupaban con las condiciones del clima y en como hacer la casa más confortable, sobretodo en invierno. Echando un vistazo a los primeros croquis, percibimos algunos puntos que se podría mejorar en la propia arquitectura evitando altos gastos energéticos, entonces les propusimos que elaborásemos un estudio bioclimático, con esto, dispondrían de todas las herramientas para decidir ellos mismos como solucionar los problemas detectados, respetando su lenguaje arquitectónico.

Diagramas de bienestar

Máscaras de sombra

Cuadro de necesidades

En un primer momento nuestros prejuicios hicieron que dudásemos de si estarían dispuestos a aceptar las restricciones que este estudio podría suponer a algunas premisas estéticas muy en voga entre los arquitectos que gozan de cierta fama. Afortunadamente nos equivocamos.

El equipo de arquitectos ha asumido el desafío de proyectar para un clima con características muy distintas al que están acostumbrados con entusiasmo y apertura, incorporando al proyecto las nuevas condicionantes con naturalidad, en vez de hacer uso de la tecnología “verde” sólo para satisfacer las necesidades de un edificio caprichoso.

Esquema sobre vivienda implantada en el sentido Este-Oeste

Esquema sobre vivienda implantada en el sentido Norte-Sur

Aunque no se hayan propuesto a convertir la vivienda en 100% bioclimática, han hecho importantes ajustes con base en la información de los estudios del clima y de la arquitectura popular local, que seguramente han contribuido a que consiguieran un edificio más eficiente, sin comprometer su propuesta  arquitectónica.

Post by: Paloma Siqueira

publicidad y sostenibilidad

Tengo un buen amigo que siempre dice que las incoherencias hay que cultivarlas. Mientras sigo dándole vueltas, no puedo evitar sentir que ese juego no es tan válido cuando se trata con cuestiones primarias.

No sé si en la época en que el ColaCao era el desayuno y merienda ideal ocurría lo mismo, pero hoy la publicidad se ha especializado en desarrollar su juego en torno a ese límite difuso de lo ético, apropiándose de conceptos y sentimientos de manera en algún caso dudosa.

Es la publicidad una disciplina que siempre me ha atraído por su dificultad para transmitir un mensaje inteligente y efectivo en una frase, una imagen, ó 20 segundos, pero empecé a dudar de la legitimidad de sus medios cuando se puso de moda un tipo de anuncio de gran belleza y cuidada puesta en escena, creador de ambientes agradables, acogedores, casi espirituales, que le transportaban a uno a un mundo soñado del que bajaba, como tirado por una soga de esparto, en el momento en que aparecía, siempre escondido hasta el final, un producto que nunca estaba a la altura de las sensaciones evocadas.

La utilización de apetitosos escenarios de otros mundos que poco o nada tienen que ver con el producto vendido es el escalón anterior a la apropiación de conceptos y sentimientos abiertamente enfrentados al producto a vender.

Es una verdad de Perogrullo decir que no es ni lejanamente más ecológico recorrer más kilómetros por el simple hecho de comprarse un coche que gasta menos, pero eso no ha impedido que nos hayamos hartado de recibir el mensaje de que esa acción ayudará a “salvar” un planeta que, por otra parte, seguirá existiendo aunque la raza humana desaparezca.

Más sutiles y no menos osados son los mensajes a cerca de productos bancarios que nos ofrecen desaprender como medio para seguir adelante sin cambiar nada, tras una trabajada imagen de hombre actual y desaliñado, cuando ese concepto está siendo utilizado por no pocos pensadores de todos los colores para tratar, precisamente, la necesidad vital de repensar el sistema económico que sustenta a dicho banco.

Otros ejemplos, dentro del mismo gremio, trabajan con la evocación de la fraternidad, el diálogo y la cercanía, cuando la realidad -es un hecho, no una crítica- es que de la manera en que hoy se trabaja en empresas y bancos, el beneficio es el rey por encima de todo y de todos.

Por gracia o por desgracia, la sostenibilidad -una de esas cuestiones primarias de las que hablaba al principio- está de moda, y eso la ha convertido en objetivo publicitario, dejándola expuesta a esas apropiaciones indebidas y su capacidad para retorcer y velar la realidad con rutilantes envoltorios y machaconas repeticiones.

Imagen: Iberdrola

Posted by: Raúl Alonso Estébanez

En las últimas semanas nos hemos hartado de escuchar opiniones sobre la necesidad, o no, de colocar un techo de gasto para evitar que nuestros gobernantes puedan dejarnos a casi todos en bancarrota. No deja de ser paradójico que sea un término tan arquitectónico el que –al menos en España-, intente poner fin a los desmanes ocurridos a la sombra del ladrillo.

Para unos es básico limitar el poder del Estado que comprime las libertades personales –mejor un techo, y bien bajo-, y para otros no es menos primordial que el “Aparato” mantenga todas sus herramientas intactas para proteger a los humanos de ellos mismos –mejor un patio-.

Es la enésima escenificación de la discusión sobre el tamaño del Estado, de la jaula de hierro de Weber, del contrato social de Hobbes.

A mí personalmente me importa un bledo que se “construya” o no ese techo, y no porque no tenga una opinión al respecto, o porque no me importen sus implicaciones, sino porque considero que no servirá de nada mientras no se ataque la raíz del problema, las personas.

Siempre ha habido quien se ha aprovechado –y quien no- de las situaciones, activamente en los sistemas más neo-liberales, comiendo para no ser comidos, y con pasividad en los sistemas más sociales y comunitarios, dejándose llevar en una plácida nube de protección.

A riesgo de repetirme, si las personas no responden, el sistema, sea el que sea, tampoco. Está por ver si seremos capaces de conseguir el difícil equilibrio de Nietzsche entre lo que consideramos razonable y nuestras incontrolables pulsiones internas, pero nuestras sociedades hace tiempo que salieron del “estado de Naturaleza” y puede que en esta mayoría de edad no sea ya válido esconderse detrás de la afirmación de que los humanos “somos así”.

Aunque como bien dijo Durkheim, el entorno en el que se nace influye notablemente en la persona, no lo es menos que la acción social diaria también, y ahí la educación tiene mucho que decir.

Los avances en los estudios sobre educación como los llevados a cabo por Ken Robinson en la Universidad de Londres, confirman que otro tipo de educación nos ayuda a tener mayor grado de altruismo y creatividad, en contraposición a la actual, pensada en términos de productividad y competitividad.

 Si lo asociamos a la investigación realizada durante más de 30 años por James Fowler en la Universidad de San Diego sobre la influencia del entorno social, o los increíbles descubrimientos llevados a cabo en Siberia sobre la transmisión intergeneracional de rasgos de personalidad agresiva o pacífica en zorros y ratas, empieza a ser poco razonable hablar de que “somos así”, ya que evolucionamos con rapidez y parece que tenemos algo que decidir en la línea a seguir, la de lobos agresivos que necesitan ser controlados tras los barrotes de una jaula imaginaria, o la seres más altruistas, conscientes de que el bienestar ajeno aumenta el propio.

Imagen: Monte Wolverton, Cagle Cartoons 

Posted by: Raúl Alonso Estébanez

Aunque personas como José Manuel Naredo se hayan pasado décadas hablando de ello y aunque llevamos 3 años desde que estalló oficialmente, hasta hace muy poco no he conseguido ver en ningún medio con cierto impacto que el origen de la “crisis” haya podido estar en el modelo de vida en sí, y no sólo en la manera de gestionarlo.

Este debate, que en la calle sí ha existido, está muy ligado a la relación entre lo global y lo local, planteando la difícil cuestión de si es posible que un mundo globalizado respete la gestión localizada de sus recursos y culturas, uno de los principios fundamentales de la sostenibilidad urbana.

La eliminación progresiva de las fronteras artificiales, de producirse alguna vez, podrá generar esa deseable humanidad común de la que habla Bauman, con el riesgo de llevarse por delante realidades de menor tamaño.

Cuestiones como la ecología, la cultura y la famosa crisis de los mercados, están poniendo de manifiesto que la dimensión local debe ser tomada muy en cuenta, que la pequeña escala tiene una gran influencia sobre la grande.

Indudablemente, una zona que vive de sus recursos cercanos tendrá menor impacto medioambiental, y es fácil comprender el efecto negativo de una sola manera de pensar, de vivir o de imaginar. En cuanto a los mercados, el impacto que una pequeña pieza de dominó como Grecia está teniendo sobre la economía mundial es otro buen ejemplo del poder de lo pequeño.

Si lo global ha venido para quedarse y si lo local se antoja como fundamental para nuestro sostenimiento como especie, quedan condenados a entenderse, siendo imprescindible el desarrollo de medios que permitan su convivencia despolarizada, permitiendo que los cada vez más necesarios sistemas de gestión de escala mundial respeten las diferencias locales, y que las malezas locales permitan ver el bosque global.

Imagen: http://www.glocal.ca/resources/toolkits/similarity-maps/

Posted by: Raúl Alonso Estébanez

Aunque algunas veces lo hagamos, no es este un blog pensado para hablar concretamente de los proyectos de interurbano, sino más bien de lo que les rodea, pero hoy es un día especial, porque dentro del concurso Renova SP, acabamos de ganar, con la colaboración de Carolina Haguiara, Paula Bierrenbach, Tatiana Reis y Ronaldo Auletta, el encargo de rehabilitar un barrio de favelas en la zona de Cordeiro, en Sao Paulo, Brasil, y eso merece mención aparte.

TODO COMENZÓ EN EL AGUA

Así  podría comenzar una historia sobre la aparición de la vida en la Tierra -tal y como hoy la conocemos-, y así comienza este proyecto, que no pretende otra cosa que revitalizar, dar vida, a una zona deprimida en todos sus sentidos.

Si hoy el agua es un recurso a cuidar con esmero, más lo es en barrios como este, sin ningún tipo de instalación de abastecimiento o de saneamiento. El agua es sinónimo de vida, pero en malas condiciones, lo es de muerte y enfermedad, por eso no tiene sentido pensar en arquitectura sin tener antes en cuenta esta situación.

Tirando del hilo del estudio del agua, de las cuencas, de las zonas de escorrentía, de las permeabilidades… aparecieron las pistas para tomar el resto de decisiones…

… decisiones como la situación de las nuevas plazas y zonas verdes, corazones y pulmones de la operación urbana, compañeros inseparables de los cursos de agua, recuperados y depurados con la ayuda de sistemas naturales de fitoremediación y fitodepuración, 10 veces más baratos, bellos y menos contaminantes que las actuales depuradoras…

… decisiones como los nuevos recorridos de suave pendiente, abiertos con cirugía de mínimo impacto, mejorando con poco esfuerzo una estructura urbana creada sin control, en una zona de grandes desniveles e innumerables calles con pendientes de hasta el 35%, devolviendo la ciudad a peatones y ciclistas, verdadero germen de una vida urbana saludable y placentera…

… decisiones como las nuevas edificaciones propuestas, buscando una ciudad con mayor grado de sostenibilidad –ambiental, social y económica-, menos dispersa, con alturas de entre 4 y 6 plantas, desde el respeto a lo existente y a las opiniones de sus habitantes, promoviendo amplios procesos de participación en las decisiones, con una  filosofía constructiva de bajo impacto que se sustenta sobre tres pilares básicos, los contenedores marítimos reutilizados de 20 y 40 pies como estructura principal, transportados 66 km desde el puerto de Santos, el más grande de Brasil, los gaviones reutilizados de obras de infraestructuras realizadas en la ciudad, equilibrando con su inercia térmica las cambiantes condiciones climáticas diarias de la zona, y las fachadas vegetales, con plantas trepadoras de hoja caduca, que refrescarán y protegerán del sol las paredes en verano y permitirán el calentamiento de los gaviones en invierno, siendo baratas, de rápido crecimiento y autosuficientes en cuanto a riego en un clima tan húmedo. Mantener una generosa ventilación natural es una obligación que sobrevuela cada una de las decisiones tomadas.

Es gratificante haber conseguido este premio tras habernos arriesgado a perder nuestro tiempo, dinero y energías haciendo lo que entendemos que debe hacerse, con pocas posibilidades teóricas de conseguirlo, en un país en que la industria del hormigón tiene tanto poder, con una propuesta que lo usa tan poco, y con el conocimiento de que el ganador es contratado, pero el segundo no recibe más que un diploma como recompensa.

Nunca lo habríamos conseguido sin la ayuda de nuestros colaboradores y del apoyo continuo de Ana, Renato y Piero. Gracias a todos.

http://renovasp.habisp.inf.br/concurso/info/apresentacao

http://interurbano.org/

http://www.diariodeleon.es/noticias/afondo/agua-hilo-vital-crear-sociedad_681612.html

http://www.diariodeleon.es/noticias/afondo/accion-concreta-barrio-deprimido_681613.html

http://www.diariodeleon.es/noticias/afondo/un-arquitecto-leones-gana-un-concurso-para-reconstruir-192-favelas-en-sao-paulo_681614.html

 


Posted by: Raúl Alonso Estébanez

Hoy, uno cortito, por variar.

Hace tres días que se ha inaugurado la exposición de Antonio López en el Thyssen, y he querido traer aquí un par de extractos de una entrevista de hace un par de semanas (“Ha sido doloroso hacerme a mí mismo” El País 17/06/2011). Podría haber escrito un texto largo y pesado repitiéndome sobre el tema, pero aquí se resume la cuestión en un santiamén, con su estilo sereno, espartano, directo, cabal.

Me está volviendo el interés por la figura humana. No por el mero retrato, sino por la descripción de la vida que hace la gente: afeitarse, lavarse… Esa parte de la historia que la pintura tiene olvidada y solo está viva en el cine, en la literatura, en la fotografía.

¿Qué ha ocurrido para retomar ese interés?

Últimamente vivo mejor entre la gente.

¿Qué le inspira lo que ocurre en la calle, la ocupación de las plazas por los indignados, la desaparición de la izquierda?

Me inspiran una reflexión que compartirá muchísima gente: si es posible el camino lógico hacia el socialismo y más allá, se ha roto por la torpeza de estos personajes que ha habido. El hombre va a tener que encontrar una solución que no tenga que ver con bonitas palabras como bondad y generosidad y sí con el sentido común. La cosa se va a poner seria. Habría que escuchar a los hombres de ciencia más que a los banqueros. Así debe de ser por el bien de todos. También hay que hacer una llamada a encontrar el placer en las cosas básicas y renunciar a lo innecesario. La sociedad respondería a ese mensaje. En una especie de acto de justicia misterioso. Esta gran equivocación va a afectar también a los poderosos. O nos salvamos todos, o nos vamos todos al traste.

[Imágenes extraídas de El País]

Posted by: Raúl Alonso Estébanez

Español / English

01_ComplexityInterconnection

Decía Mies van der Rohe que el trabajo de un arquitecto debía tener en cuenta desde el más pequeño detalle constructivo hasta la más grande ciudad imaginable.

Si bien parece claro que el movimiento moderno se ha dejado por el camino cuestiones que el tiempo ha demostrado claves en la arquitectura, no es menos cierto que acertó de pleno en su visión compleja del asunto, dándose cuenta de la interconexión de las diferentes escalas, tema hoy de máxima actualidad, desde el ámbito de la física al de la sociología.

Mientras la teoría de cuerdas trata de relacionar la física de lo pequeño con la de escala intergaláctica, llegando a proponer la “teoría del todo”, los escritos de Wright Mills sugieren la imaginación sociológica como pegamento entre los ámbitos entre los que los individuos se hallan atrapados, sus órbitas privadas y la historia global de sus sociedades.

Tras varias Revoluciones Industriales y más de dos siglos de progreso tecnológico acelerado, nuestras ciudades y sociedades han crecido y cambiado mucho, siendo el concepto de complejidad el que probablemente mejor defina a ambas. Los métodos de educación, crecimiento y producción desarrollados en ese tiempo, generadores de comportamientos vitales concretos y de su traducción en desigualdades sociales, desequilibrios económicos y deterioro medioambiental, se muestran hoy obsoletos e incapaces ante tales consecuencias. Se hace entonces necesaria la creación de innovadoras estrategias de amplia perspectiva, transdisciplinariedad y transferibilidad.

De la unión de los conceptos  de complejidad y de interconexión nace la filosofía de este proyecto, en el que a partir de un problema concreto, la necesidad de eliminar la barrera que supone el paso del tren por el centro urbano de León, se crea la oportunidad de redefinir la ciudad actual y su planeamiento futuro hacia una dimensión sostenible de 400.000–500.000 habitantes.

Trasladar el recorrido del tren de una zona densamente poblada a una franja de parcelas sin uso, acortar 1km su recorrido, bajar el nivel de las vías lo suficiente para atravesarlas a nivel de calle, evitar cubrir la infraestructura y flanquear la excavación con sencillos taludes vegetales, supone una gran mejora económica, ambiental y social con respecto al enterramiento del plan propuesto en la actualidad (PRAT), en parte gracias al parque que nace en el corazón de la nueva ciudad, convirtiéndose en pulmón y espacio de encuentro, en colchón sonoro ante el paso del tren y en depuradora natural de las aguas residuales urbanas (fitodepuración).



Ese uso múltiple asignado a la vegetación sirve de inspiración para la propuesta de una ciudad compacta y densa, dentro de un gran espacio vegetal que le proporcione, por medio de cultivos naturales, de bajo impacto y con la ayuda de las nuevas tecnologías, las materias necesarias para satisfacer sus necesidades energéticas, alimentarias, de construcción y ocio, de la misma manera que el bosque de Ise, en Japón, se mantiene inalterable para proporcionar la madera requerida para la periódica reconstrucción de su templo sagrado. La influencia de la huella de biomasa generada -cultivos utilizados- deberá ser cuidadosamente gestionada para que no provoque un efecto rebote de aumento de huella ecológica.
Se sobrepasa entonces la escala arquitectónica y urbanística, proponiendo un sistema  socioeconómico equilibrado con el medioambientelocal en cuanto a la producción y uso de productos físicos, global en cuanto a la generación y exportación de conocimiento inmaterial , y socialmente  participativo en cuanto a la necesaria implicación ciudadana para su implementación.


La solución propuesta por los Organismos representados en la Sociedad “León Alta Velocidad” -Ayuntamientos de León y San Andrés del Rabanedo, ADIF y Junta de Castilla y León- en el Plan Regional de Ámbito Territorial realizado para tal efecto, pasa por realizar un enterramiento tradicional de cerca de 3 km de vía, con un coste económico y medioambiental incomparablemente mayor al propuesto aquí –la rápida comparación entre la simple excavación de una zanja sin muros para el paso del tren en una zona de terrenos libres de construcción, con la fabricación y cubrición de un túnel tradicional de hormigón en una zona densamente urbanizada, dejan pocas dudas sobre sus diferentes impactos, por mucho que sea necesaria la expropiación de esos terrenos-.

Merecen capítulo a parte a desarrollar más adelante, las explicaciones sobre cada uno de los temas tenidos en cuenta y los problemas encontrados a la hora de presentar este proyecto ante las instituciones mencionadas y la prensa.

Las imágenes forman parte del resumen  realizado para los  “Holcim Awards”.

Posted by: Raúl Alonso Estébanez

English version

Wright Mills said that the individuals are trapped and interconnected  between their private orbits and the global history of their societies. Almost a century before, Max Weber and Emile Durkheim considered the degree of influence of the individual on his society and vice versa.

Since those days, our cities and societies have grown and changed a lot, and the concept of complexity is probably what best defines both of them. The methods of the first industrialization, incapable of sorting out endemic and unexpected new problems, are now obsolete. Therefore it becomes necessary to create innovative strategies of broader perspective, transdisciplinarity and transferability.

From the union of the concepts of complexity and interconnection was born the philosophy of this project, in which from a specific problem, – the necessity of eliminating the barrier that is the passing of the train trough the city centre-, is created the opportunity of redefining the actual city and its future planning to a sustainable dimension of 400.000-500.000 inhabitants.

It goes above the architectural and urban scale to propose a socio economical system balanced with the environment. It has a local scale for the production and use of physical products, global scale for the generation and exportation of (immaterial) knowledge, and socially participative as in the necessity of citizens implication for its implementation.

Moving the train route from a densely populated area to an area of disused parcels (cutting the route by 1 km), lowering the level of the tracks sufficiently to cross them at street level, avoiding covering the infrastructure and lining the excavation with simple landscaping, would mean a significant economic, environmental and social improvement.

It is possible in part due to the park, which is born in the core of the new proposed neighbourhood with three principal functions: the traditional as a green lung and meeting place, the abatement of noise pollution caused by passing trains, and the natural treatment of urban sewage.

The multiple assigned uses of this landscaping serves as a seed in the proposition of a compact and dense city, surrounded by green zones which can provide – through organic cultivation aided by new technology- the necessary materials for energy supply, food, construction and leisure demands, just like the example of Ise Wood in Japan, that remains unalterable to provide the timber needed for the periodic reconstruction of its sacred Temple.

The entire project leaves clear the implicit reflection of vital behavior and educative systems, which is obsolete and creatively redundant, leaving also clear the interconnection and the transferability of double direction which can generate a one off event in a complex society.


Hace un par de semanas le comentamos a un posible cliente que podría obtener una buena subvención si orientaba la reforma de su vivienda hacia criterios bioclimáticos. Su cara, primero, y su voz, más tarde, transmitieron un mensaje defensivo y desconfiado –desgraciadamente muy reconocible- que nos hizo sospechar que  en ese preciso instante perdimos la posibilidad de hacer el proyecto. El tiempo lo dirá, pero este suceso reforzó la necesidad de escribir sobre la situación de la arquitectura bioclimática en la actualidad, desde los profesionales a los usuarios.

Durante los últimos años hemos tenido algunas experiencias de colaboración profesional que han cristalizado en dos tendencias distintas e igualmente preocupantes. Por un lado, compañeros que, llevados por modas del mercado, han buscado por medio de elementos dudosamente ecológicos, “pintar de verde” las fachadas de sus edificios, muy alejados de este concepto; y por otro lado, colegas que se han mostrado impermeables a cualquier propuesta que tuviera algo que ver con la “arquitectura ecológica”.

En este caso, el patrón se ha repetido una y otra vez, y no deja de ser curioso que el problema principal no haya sido ni la falta de interés por buscar una buena arquitectura, sea lo que sea que eso signifique, ni la diferencia de criterios dentro de esa búsqueda, sino una resistencia numantina a introducir alguno nuevo -aunque fueran de obligado cumplimiento-, guiados por un miedo prejuicioso a “estropear la arquitectura”. Una actitud así es tan poco flexible e irracional como la de negarse a contar con la gravedad para levantar cualquier tipo de estructura.

Es difícil imaginar a algún arquitecto afirmando que los edificios románicos tienen menor calidad arquitectónica que las edificaciones de la actualidad. Es cierto que una arquitectura que se autoimponga el respeto por su entorno natural y social, está menos libre de condicionantes y requisitos que la que no lo hace, de igual manera que el sistema constructivo del románico permite menores alardes arquitectónicos que la planta libre y los pilotis, sin que de ello se derive la inferioridad de su calidad.

Planta libre: MASP (Lina Bo Bardi)

Pilares y arcos románicos: Sant Vicenç de Cardona

Deontológicamente, ya no es posible eliminar las cuestiones medioambientales de la ecuación arquitectónica. Los datos, en algunos casos contradictorios, son apabullantes en su conjunto. El coste medioambiental –y económico- de la construcción, mantenimiento, uso y demolición de las edificaciones ha alcanzado límites inaceptables.

Entonces, ¿por qué sigue costando tanto integrar estos conceptos en la arquitectura del día a día, si tanto clientes como arquitectos, en un porcentaje muy amplio, declararían estar totalmente sensibilizados con la protección del medioambiente y con el ahorro energético y monetario?

En abril de este año, el presidente de Passivhaus España decidió terminar su participación en una conferencia en la Universidad Politécnica de Madrid recordando que la primera herramienta de alta tecnología que es necesaria para hacer arquitectura pasiva es el cerebro humano.

Hacer arquitectura bioclimática no es necesariamente sinónimo de edificaciones repletas de tecnologías singulares y llamativas. Nuestra tecnología cerebral, integrada gratuitamente de serie permite, si se pone en funcionamiento, realizar los planteamientos reflexivos de lógica transdisciplinar y respeto medioambiental necesarios para generar técnicas de construcción pasivas, inherentes al propio edificio, que constituyen la mitad del camino hacia la construcción de edificaciones respetuosas con el medioambiente.

Croquis: Esquema constructivo y bioclimático (Glenn Murcutt)

 

Marika-Alderton House (Glenn Murcutt)

Sobre estos sólidos cimientos, libres de costes añadidos, se podrán implementar, si se considera necesario y viable, los descubrimientos que la tecnología ha puesto a nuestro alcance para mejorar aún más esas condiciones de partida, minimizando un impacto ambiental inevitable tanto en la construcción como en el uso del edificio.

Si se pretende ser coherente con estas ideas y necesidades, la filosofía de gestión eficiente de los recursos  deberá estar presente en todo el proceso y en todas las materias intervinientes –soleamiento, ventilación, agua, materiales, residuos, etc.

Debido a la complejidad actual de todo este tipo de procesos, la ayuda de programas informáticos especializados –simulación energética, ciclo de vida, etc- se vuelve importante como una herramienta más. Si pretenden dar respuesta a los problemas de sus sociedades, los proyectos arquitectónicos del siglo XXI deben abordarse desde una perspectiva compleja, interiorizando y coordinando desde los primeros pasos todas las herramientas y disciplinas intervinientes de manera efectiva. La confianza en soluciones “verdes” de último momento, apoyadas en la salvadora madre tecnología, produce arquitecturas sin criterio, que sumadas a las actitudes de otros grupos de arquitectos, centrados únicamente en la eficiencia energética de sus construcciones, olvidándose del significado de la palabra que da nombre a su profesión, generan la mala imagen pública actual de este tipo de arquitectura.

Para la gestión de cada problema  siempre existen diferentes estrategias. Su éxito o fracaso –en cuanto a calidad arquitectónica-, ha dependido históricamente de la destreza con la que los diferentes arquitectos han sido capaces de trabajar con los elementos que en cada tiempo y lugar les haya tocado lidiar. Independientemente de los condicionantes que cada época haya impuesto, siempre han aparecido maravillosos -y monstruosos- ejemplos edificatorios en cada una de ellas.

La propagación de algunos tópicos que no por más repetidos son mas verdaderos, como la propaganda verde, con su efecto rebote en el consumo, o la idea de que lo bioclimático no puede traducirse en arquitectura de calidad, o que no no puede ser barato, etc, contribuyen a que clientes y profesionales nos alejemos de las cuestiones básicas que definen la ARQUITECTURA que nuestro entorno nos reclama hoy en día.

En próximos posts analizaremos más ampliamente estas nuevas situaciones.

[Imágenes extraídas respectivamente de: A Green Vitruvius. Principles and practice of sustainable architectural design. James & James Ltd. London, 1999. – http://www.skyscrapercity.comhttp://www.wikipedia.es – Glenn Murcutt. A singular architectural practice. The Images Publishing Group Pty Ltd. Australia, 2002.]

Posted by: Raúl Alonso Estébanez y Paloma Siqueira


Italiano/Español

Il movimento 15M ha iniziato a muoversi mesi fa all’interno della rete, attraverso i social-network, in questo spazio virtuale che permette a tutti gli individui di esprimere liberamente le proprie credenze ed opinioni. In questo stesso spazio  soprattutto i giovani hanno iniziato a confrontarsi sulla situazione che stanno vivendo ed a trovare la forza di esprimersi, coscienti di essere tanti e di avere problemi comuni.

Quando il movimento ha sentito la necessità di manifestarsi, ha scelto di farlo utilizzando il supporto fisico della città : gli spazi pubblici, le piazze.   Ovviamente in ogni città sono state scelte piazze emblematiche, cariche di significati simbolici, artistici, storici, politici.

Nel caso di Madrid la piazza scelta e’ stata la Puerta del Sol.

Da quando conosco questa piazza ho sempre pensato che abbia perso la forza che caratterizza un vero spazio pubblico per convertirsi nel centro commerciale e turistico della città:  un luogo di passaggio circondato da attrazioni di tipo per lo più commerciale, tanto che generalmente evito di passarci, cercando cammini alternativi.

Quando sono stata alla Puerta del Sol, in occasione delle manifestazioni, la settimana precedente alle elezioni, ho avuto una percezione totalmente distinta. Credo che sia stata la prima volta che ho sentito la forza dell’ ”umanità” in questa piazza ed ho percepito quello spazio come uno spazio “cittadino”, usato in una maniera totale e completa.  Non era per il semplice fatto che fosse piena, cosa che capita spesso, la differenza era che la gente presente fosse unita da una ragione  “comune” e questa volta non si trattava del consumo!

E’ evidente, guardando le immagini,  il bisogno di “ri- appropriarsi” di questi spazi, in cui e’ difficile identificarsi, dominati come sono dall’aggressività’ dei simboli pubblicitari.                                                                                                                   Sono poche le occasioni in cui una moltitudine di persone ‘sente’ all’unisono, ed in questi casi lo spazio pubblico ha un ruolo fondamentale.

22/05/11. Puerta del Sol, Madrid.                     Foto di José Maria Moreno Garcia

Lo spazio pubblico e’ protagonista di questa rivolta, in cui  la riappropriazione avviene proprio partendo dal rispetto e dalla civiltà e dalla ritrovata coscienza che quello spazio non è uno spazio di nessuno, bensì uno spazio di tutti.

Ogni società ha bisogno del proprio supporto spaziale,  però il supporto fisico in sé non è essenziale. Quello che gli da’ valore e’  l’ attività umana che si genera al suo interno.

Noi tecnici al servizio della società troppo spesso dimentichiamo che l’architettura, come disciplina, racchiude in sé tanti aspetti, da quelli tecnici e scientifici, a quelli creativi e sociali e che l‘obiettivo ultimo del nostro lavoro non dovrebbe essere la forma in sé,  bensì le necessità umane che si manifestano al suo interno. Per questo non dovremmo pensare a come saranno le nostre città senza chiederci chi sono i suoi abitanti e qual’ è la realtà in cui vivono.

In questo particolare momento, non possiamo fare altro che condividere e sostenere lo spirito che anima questo movimento e che lo ha portato a riappropriarsi pacificamente e civilmente delle piazze delle città e gioire davanti a questo cambiamento.

15 M: nueva vida para la Puerta del Sol                                                                  

El movimiento 15M empezó a moverse hace meses en la red, a través de los social-network, en este espacio virtual que permite a todos de expresar libremente sus creencias y opiniones.  En este mismo espacio los jóvenes, sobre todo, empezaron a enfrentarse a la situación que están viviendo y encontraron la fuerza de expresarse, conscientes de ser muchos y de tener problemas comunes. 

Cuando el movimiento tuvo la necesidad de manifestarse, decidió hacerlo utilizando el soporte físico de la ciudad: los espacios públicos, las plazas.               En cada ciudad el movimiento eligió plazas emblemáticas con valores simbólicos, artísticos, históricos y políticos.

En el caso de Madrid la plaza elegida ha sido la Puerta del Sol.  

Desde cuando conozco esta plaza siempre he pensado que ha perdido la fuerza que caracteriza un verdadero espacio público, para convertirse en el centro comercial y turístico de la ciudad. Un lugar de paso rodeado sobretodo por atracciones de tipo comercial.

Cuando he ido a la Puerta del Sol, para las manifestaciones de la semana anterior a las elecciones, he tenido una percepción totalmente distinta. Creo que ha sido la primera vez que he notado la fuerza de la “humanidad” en esta plaza y he percibido aquel espacio como un espacio “ciudadano”, utilizado de una manera total y completa. No fue por el simple hecho qué estuviera llena (cosa bastante normal para esta plaza), la novedad era que en aquel momento la gente fuera unida por una razón “común” ¡ y por una vez no era el consumo! 

Es evidente en las imágenes, la necesidad de re-apropiación de estos espacios, tan dominados por la agresividad de los anuncios publicitarios.

El espacio público es protagonista en esta revuelta, y la re-apropiación ocurre justo empezando por el  respeto y el civismo y por la  renovada conciencia de que este espacio no es de nadie, sino de todos.

Cada sociedad necesita su propio soporte espacial pero las caracteristicas fisicas de este soporte no son lo principal. Lo que le da valor es la actividad humana que se desarrolla en él.

Nosotros técnicos al servicio de la sociedad a menudo olvidamos que la arquitectura, como disciplina, encierra en si muchos aspectos, desde los más técnicos y científicos, hasta los màs creativos y sociales y que el objetivo último de nuestro trabajo no deberia ser la forma en si misma, si no las necesidades humanas que se manifiestan en ella.  Por todo esto no deberíamos pensar en como serán nuestras ciudades sin preguntarnos quienes son sus habitantes y cuál es la realidad en la que viven. 

En este momento tan especial, no podemos hacer más que compartir el espíritu que anima este movimiento y que lo ha llevado a apropiarse pacíficamente y civilmente de las plazas de las ciudades y alegrarse delante de este cambio. 

[Foto destacada de Marcela Fonseca.   Imágenes respectivamente extraídas de: http://www.copepodo.wordpress.com, www-org.cadenaser.com, http://www.flickr.com/photos/josemariamorenogarcia/5749143956/in/set-72157626658299841]

Posted by: Valentina Tanese

Hace dos noches me encontré con la sorpresa de una asamblea de unas 50 ó 60 personas en una plaza cercana a mi casa.

Lo que vi en la plaza me hizo recordar algo que he oído en estos días sobre cómo desmantelar la iniciativa aparecida en Sol sin que se convierta en un nuevo movimiento soufflé.

Se habla de lucha pacífica contra “el sistema”, contra los banqueros, contra los políticos corruptos … Olvidar que tanto los inventores de ese sistema como sus dueños actuales son personas como nosotros, y que no pocos haríamos lo mismo en su situación, puede ser un error grave. Personalmente no creo que se trate de una lucha, sino de un proceso de comprensión. Es absurdo luchar contra uno mismo. Zygmunt Bauman en el acto de entrega de los últimos Premios Príncipe de Asturias, inspirado en el Quijote, recordó que “la única cosa que nos queda frente a esa ineludible derrota que se llama vida es intentar comprenderla”. Si eso es cierto, lo coherente sería comprobar -no forzar- si ese movimiento es capaz de sobrevivir con la misma naturalidad con que ha nacido y crecido, y aprender de paso algo sobre nosotros mismos, como individuos y como grupo.

Las leyes de la termodinámica nos dicen que una máquina de movimiento perpetuo no sobrevivirá sin aporte energético alguno, pero sí es cierto que las que más se acercan, las que mejor sobreviven adaptándose entrópicamente a los procesos vitales que no acabamos de entender, son capaces de funcionar mucho tiempo con muy poco.

La situación actual del movimiento 15M podría ajustarse como un guante a este escenario. Si pretende sobrevivir, debe ser capaz de adaptarse y renovarse minimizando la necesidad de aportes manipuladores externos, prolongándose en el tiempo para permitir reflexionar con profundidad y llegar a conclusiones libres de ímpetus pasajeros y decisiones precipitadas, pudiendo llegar a interiorizarse como una nueva costumbre de diálogo, generadora de propuestas verdaderamente públicas y legítimas. Posteriormente se presentarían ante los poderes públicos -reflejo de nosotros mismos-, con una carga social tan abrumadora que haría muy difícil poder pasarlas por alto.

Alguien puede decir que de ideales no se vive, que es  necesario realizar propuestas concretas y realizables. Pues aquí hay una, que no parece tan utópica si la comparamos con otra costumbre social creadora de opiniones y actitudes, con un poso evolucionado con calma durante mucho tiempo y en muchos lugares: ir al templo cada semana. Eliminando de la ecuación su vertiente proselitista, religiosa y normativa, su supervivencia y capacidad de expansión están fuera de toda duda, y las similitudes no serían pocas –es una costumbre que se crea en un momento dado, asumida como normal y basada en una voluntariedad, fundamentada a su vez en unas creencias-.

Imaginemos entonces que cada viernes por la tarde, -o el sábado, o el domingo, o uno de cada mes…-, momento en que seguimos activos a la vez que relajados, se convierte en costumbre, por repetición durante cierto tiempo, sentarse en la plaza más cercana para hablar o escuchar sobre las cuestiones que nos gustaría cambiar o mantener.

Supongamos también que desde otro Ágora, en este caso virtual -esta es una de las posibilidades que nos ha dado el 15M-, libre de sospecha de manipulaciones, se aporta ese mínimo de energía periódica en forma de voluntarios apuntados para iniciar las asambleas en cada plaza –nada pasa si nada pasa, según Jahn Gehl-, responsabilizándose de ir y levantar acta de lo que en ellas se diga y de volcar la información al sitio virtual común, que deberá ser el encargado de ordenar la información –sí, esta pequeña burocracia es difícil de evitar, pero si puede la Wikipedia, por qué no la Plazipedia- y encontrar las proposiciones más representativas que serán planteadas a los poderes públicos.

Quién sabe si funcionaría, pero supongo que se trata de eso, de probar, de pensar haciendo, como dice Richard Sennett, y las condiciones de hoy son perfectas para hacerlo. Sería una encuesta amplia y profunda, y la vida volvería a calles y plazas, hoy espacios de paso,  condición indispensable en un futuro inevitablemente urbano si como especie pretendemos, como dice Georgescu-Roegen, tener una vida larga y serena y no corta y luminosa.

Posted by: Raúl Alonso Estébanez

El objetivo de este taller fue establecer una mejor comprensión del espacio público construido por parte de profesionales de distintas disciplinas ligadas al urbanismo y la seguridad ciudadana.

Entre los participantes estuvieron sociólogos, policías, trabajadores sociales, estudiantes de arquitectura, criminólogos, psicólogos sociales y pedagogos.

Os dejamos aquí todo el contenido por si os sirve de instrumento en otros trabajos similares. Si queréis participar, vuestras aportaciones serán bienvenidas!

INTRODUCCIÓN

La violencia y la delincuencia afectan a la convivencia y a la calidad de vida.

La seguridad es un estado de ánimo y la percepción de seguridad – también llamada seguridad subjetiva – es un aspecto muy importante a la hora de valorar el espacio publico.

Existe ya un consenso general a cerca de que ciertos tipos de delitos y la percepción de inseguridad pueden ser reducidos – elevando la calidad de vida de la comunidad – si el espacio urbano está pensado y diseñado adecuadamente.

Para lograr el éxito y la sostenibilidad de las acciones emprendidas para alcanzar la seguridad ciudadana, éstas deben formar parte de una estrategia de prevención ambiciosa que aborde todos los problemas relacionados con la seguridad del lugar, ya que la delincuencia es un fenómeno complejo y de múltiples orígenes.

Entre los arquitectos, muchos desconocemos el amplio abanico de teorías y herramientas de diseño que tienen en cuenta las cuestiones de seguridad -como el método CPTED– y consecuentemente no las consideramos a la hora de proyectar.

En el blog del profesor José Fariña aparecen artículos muy interesantes y recomendables sobre este tema. Aquí os dejamos el enlace.

El acercamiento entre las problemáticas de la arquitectura y las demás especialidades y la participación integrada de los ciudadanos en los procesos, son muy importantes para que seamos capaces de plasmar en la forma las necesidades reales de un lugar.

ESTRUCTURA DE TRABAJO

Para la comprensión de las debilidades y potencialidades de un espacio público concreto, se ha propuesto involucrar  a los participantes en la elaboración de una diagnosis y una agenda de mejoras.

Para que pudiera ser algo factible en el tiempo disponible se propuso trabajar sobre 7 puntos principales como referencias del análisis:

  1. Identidad
  2. Imagen
  3. Accesibilidad
  4. Visibilidad
  5. Vigilancia natural
  6. Limpieza y mantenimiento
  7. Confort ambiental

*Es importante subrayar que la definición de esos puntos tiene en cuenta múltiples teorías y herramientas sobre diseño y seguridad, y no se pretende aplicar una de ellas estrictamente.

Una vez comprendidos esos aspectos, los participantes se dividieron en tres grupos temáticos, cada uno de ellos relacionados con los pilares de la ciudad sostenible:

Confort Ambiental

Vitalidad Urbana

Imagen e Identidad

Una vez definidos los grupos, cada integrante ha recibido una nueva identidad con el objetivo de percibir la plaza sobre la que se ha trabajado poniéndose en la piel de otro ciudadano, desde la perspectiva de que una adecuada educación debe incluir una componente lúdica, y en este caso, empática.

CASO DE ESTUDIO:

La plaza de Agustín Lara, situada en el barrio de Embajadores (Lavapiés) en la zona centro de Madrid.

Aquí se puede descargar los resúmenes de datos sobre la plaza y su entorno.

RESULTADOS:

Cada grupo rellenó finalmente dos fichas síntesis con sus discusiones y análisis:

Los aspectos que se repitieron en dos o mas grupos fueron sintetizados en esta ficha:

El trabajo práctico se finalizó con una pequeña presentación de cada grupo y una puesta en común, sobre la que generar un simulacro de plan de acción, que permitiese ejemplificar algunas posibilidades concretas de mejora.

CONCLUSIÓN:

Como ya hemos dicho, la seguridad se ve afectada por innumerables factores. Finalizar este trabajo con un resumen de los factores que influyen en ella hubiera sido complicado, probablemente inútil y seguramente largo y aburrido. Por eso hemos pretendido que los asistentes puedan llevarse a sus casas un concepto concreto, presente en multitud de facetas de sus vidas diarias, que sea capaz de evocar fácilmente recuerdos relativos a lo aprendido.

Aunque los candidatos, obviamente, han sido muchos, nos ha parecido que el concepto de límite, evolucionado en frontera, cumple especialmente con los requisitos marcados para este caso. Relaciona lo concreto con lo general, lo local con lo global, lo arquitectónico con lo social, económico o político, lo físico con lo psicológico, y el presente con el futuro.

El breve final presentado, utilizando a Zygmunt Bauman como guía de lujo, realiza un viaje de conexión entre las fronteras físicas de la propia plaza, las fronteras psicológicas que a cada uno atenazan, las fronteras geopolíticas y, como resumen de todas ellas, las fronteras que salen al paso del camino que puede llevarnos hacia una sola y pacífica humanidad compuesta de multitud de culturas.

Como reflexión final, queremos decir que en la situación actual existe un alto riesgo de que los procesos participativos terminen en algún cajón, devorados por burocracias densas y poco transparentes, provocando la desconfianza de la gente que participa en esas iniciativas, y hacer con que se vaya perdiendo la fe en el poder de la participación.

Por esa razón, aunque sea por medio de un modesto ejercicio, este taller ha sido desarrollado con la pretensión de servir de instrumento válido de inspiración para otros proyectos, desde el convencimiento de que construir ciudades más seguras e igualitarias es una labor de todos.

Posted by: Paloma Siqueira

Português/Español

Esses dias estivemos em Berlim, e fiz um passeio pelo Südgelände Natur-Park. Foi uma visita inspiradora, que me levou a escrever várias paginas de reflexões no meu caderninho de viagem, e acho que algumas podem ser interessantes para compartir neste espaço.

O Südgelände fica na zona sul de Berlim, entre duas linhas férreas ativas, e ocupa uma típica área residual ferroviária que esteve abandonada por cerca de 40 anos.

Durante este tempo a natureza foi recuperando seu território entre velhos trilhos, construções e escombros.

Alguns cidadãos locais se deram conta deste espetáculo e empenharam-se em conseguir que aquela área fosse convertida em parque. E assim foi. Só que o resultado foi um parque onde nem a natureza nem os elementos culturais são tratados como monumentos. O que se vê é uma integração harmoniosa entre a modificação dos processos da sociedade moderna e a regeneração ecológica, num cenário dinâmico e atual. Uma intervenção arquitetônica delicada e despretensiosa, e ao mesmo tempo extremamente poética e efetiva. É uma oportunidade para  o urbanita ter contato com os processos culturais e ecológicos que definem a vida nas cidades.

Na minha opinião espaços desse tipo são uma verdadeira inspiração para tratar as paisagens urbanas.

Dentro do parque, através de caminhos suspensos do solo, que parecem dizer “chega! Aqui já não se pisa”, somos convertidos em espectadores da reconquista natural. Em outros pontos somos convidados a interagir, e surgem elementos de arte e espaços de exposição.

           

É um desses lugares que, depois de um dia andando entre museus e monumentos,  te levam a pensar sobre um monte de coisas: tem maior valor histórico um aqueduto ou catacumba romanos, que uma ferrovia moderna? O que é patrimônio a final? Será que valorizamos mais algumas épocas que outras? Quem conta mais a nossa história? Um palácio? Teatro? Igreja? Mas será que só dessas fontes podemos conhecer de verdade nossas culturas e história? E quais serão os monumentos que contarão a história desse tempo?

Eu particularmente acho que “ler” uma cidade somente através de seus edifícios equivale a se informar só através de telejornais. Ficamos com uma idéia incompleta do que nos rodeia e pouco nos instiga a pensar com profundidade sobre quem são as pessoas desse lugar e como vivem de verdade.

As infra-estruturas de uma cidade transmitem valores importantes, e podem dizer-nos muito sobre a sociedade que nela habita.

Aí volto ao lar em pensamento, e me pergunto sobre São Paulo: o que nos dizem aqueles rios e seu entorno? Ou os cabos elétricos  aéreos? Ou o sistema de esgoto? E as zonas residuais dos nossos sistemas de transporte? O que fazemos com elas? Que história estamos contando para as seguintes gerações? […]

Tampa sobre o rio Tamanduateí - Av. do Estado

Outra paisagem é possível?

Bom, mas isso já é quase outro post, e paro por aqui deixando a semente de uma idéia: nos últimos anos tenho tido um interesse quase obsessivo por um tipo de  “turismo antropológico” que vem sendo ao mesmo tempo motivo de entusiasmo e uma certa bronca sobre essa prática. A questão é que acho que podemos extrair muito mais daí! Esse parece ser uma espécie de “punto gordo” onde creio que um outro turismo poderia converter-se numa ferramenta incrível de empatia, solidariedade, e conhecimento mútuo entre os cidadãos da urbe contemporânea.

Paisajes [naturalmente] culturales

La semana pasada estuve en Berlín y fui a dar un paseo por el Südgelände Natur-Park. Fue una visita inspiradora, que me llevó a escribir varias paginas de reflexiones en mi cuadernillo de viajes, de las cuales algunas me parecen interesantes para compartir en este espacio.

El Südgelände está en la zona sur de Berlín, entre dos líneas férreas activas, ocupando una típica área residual ferroviaria que estuvo abandonada cerca de 40 años.

Durante este período la naturaleza ha ido recuperando su territorio entre  los carriles, construcciones y escombros.                                                                         Algunos vecinos se dieron cuenta del espectáculo y se empeñaron en conseguir que la zona se convirtiese en parque. Y eso fue lo que pasó. Sin embargo el resultado es un parque donde ni la naturaleza ni los elementos culturales presentes están tratados como monumentos. Lo que se ve es una integración armónica entre el cambio en los procesos de la sociedad moderna y la regeneración ecológica, en un escenario dinámico y actual. Una intervención arquitectónica delicada y sin pretensiones, a la vez que poética y efectiva. Se trata de una oportunidad para que el urbanita tenga contacto con los procesos culturales y ecológicos que definen la vida en las ciudades.

En mi opinión, espacios de este tipo son una verdadera inspiración a la hora de tratar los paisajes urbanos.

Dentro del parque, por caminos suspendidos sobre el suelo que parecen decirnos “¡que aquí ya no se pise!”  nos convertimos en espectadores de la reconquista natural. En otros puntos somos invitados a interactuar y surgen elementos de arte y exposiciones.

Se trata de uno de esos lugares en los que después de un día caminando entre museos y monumentos te llevan a reflexionar sobre un montón de cosas: ¿tiene más valor histórico un acueducto o catacumba romanos que un ferrocarril moderno? ¿Qué es el patrimonio, en definitiva? ¿Será que algunas épocas tienen más valor que otras? ¿Qué es lo que cuenta mejor nuestra historia? ¿Un teatro? ¿Una iglesia? ¿Será que sólo a partir de ellos podemos conocer de verdad nuestras culturas  e historia? ¿Cuales serán los monumentos que contarán la historia de este tiempo?

Personalmente creo que “leer” una ciudad solamente por medio de sus edificios es lo mismo que informarse sólo por medio de telediarios. Nos quedamos con una idea incompleta de lo que nos rodea y nos forzamos muy poco a pensar con profundidad sobre quienes son las personas del lugar y como viven de verdad.

Las infraestructuras de una ciudad nos transmiten sus valores y peden decirnos mucho de su sociedad.

En este punto vuelvo a casa pensando y me pregunto sobre São Paulo: ¿qué es lo que nos dicen aquellos ríos y sus entornos? ¿Y sus cables aéreos? ¿Y su sistema de alcantarillado? ¿Y las zonas residuales de su sistema de transporte? ¿Qué es lo que hacemos con ellos? […]

Pero bueno, eso ya da para otro post, así que lo dejo aquí con la semilla de una idea: en los últimos años vengo teniendo un interés casi obsesivo por una especie de “turismo antropológico” que es a la vez motivo de entusiasmo y de cierto cabreo, porque creo que se puede sacar mucho mas de ello. Creo que se trata de una especie de “punto gordo” donde otro turismo podría convertirse en una valiosa herramienta de empatía, solidaridad y conocimiento mutuo entre los ciudadanos de la urbe contemporánea.

Posted by: Paloma Siqueira

La interacción entre la discriminación, la pobreza y las desigualdades en sus diversas formas y escalas, son un elemento clave para afrontar las cuestiones de seguridad. En una ciudad insegura no hay libertad, ni igualdad, ni empatía. Es difícil que sin esas cualidades la gente se anime a participar, dejándose llevar con desdén por decisiones de gobiernos y mercados que probablemente, por sí solos, no propondrán soluciones para generar ciudades sostenibles. El actual modelo económico acentúa las distorsiones de valores en la sociedad,  una vez que el trabajo es la fuente de riqueza y que el pleno empleo es una realidad cada vez más lejana. Tratar las cuestiones medioambientales en este escenario difícilmente se convertirá en prioridad real, con lo que nos encontramos con un problema al que representamos con la clásica imagen del “pez que se muerde la cola”.Judit Armengol Monpel

Para cortar el efecto hay que meter el dedo en algún punto y empezar por el.

Para introducirnos en ese círculo, primero decidimos empezar por las cuestiones medioambientales, que dentro de nuestras profesiones era lo que nos parecía más abarcable y rápidamente nos dimos cuenta de que la economía, las políticas, y los diversos campos de la sociología tenían una influencia que no podíamos dejar de lado. Relacionado con todas ellas en diferentes niveles, la seguridad es un tema complejo y clave en la democratización y consolidación de espacios públicos legitimadores de la ciudadanía.

Así que ahora empezaremos  por la seguridad, sin perder de vista nuestro objetivo inicial: la vida urbana sostenible.

Dentro del ámbito del Programa Europeo Comunitario de Seguridad  Ciudadana, empezamos en 2010 un estudio de campo en el barrio de Lavapiés, para apoyar a otros colectivos profesionales en sus intentos de transformación del espacio público y el tejido social, a través de la participación ciudadana. (luego hablaremos más de este estudio).

El proyecto de Seguridad Ciudadana cuenta con un programa formativo en el que incluye un módulo dedicado al trabajo sobre el territorio. La introducción de este modulo será impartida por José Fariña, Esther Higueras presentará un estudio de casos, y se finalizará con un taller que estamos desarrollando, donde se pretende acercar a los profesionales ligados a la problemática urbana, a la lectura del espacio construido.

El taller tendrá lugar el 10 de mayo de 2011 y se puede presentar la solicitud  de inscripción a través de este link. Iremos contando aquí algunas reflexiones y preparativos y  por supuesto los resultados cuando los tengamos.

Posted by: Paloma Siqueira

ENTROPIA

Se habla mucho de que vivimos momentos de incertidumbre, desequilibrios, miedos, posibilidades y esperanzas. Todos parecemos saber que algo debe cambiar, lo que no parece tan obvio es qué y cómo.

Sí parece claro que la concentración de los esfuerzos en la satisfacción individual de las necesidades materiales no ha sido capaz de generar un sistema equilibrado a nivel global. Puede que sea el momento de repensar los orígenes de la situación y mirar con nueva perspectiva.

Si admitimos que Adam Smith buscaba claves para la mejora de las condiciones de vida de  una sociedad en expansión y no una maquiavélica manipulación, se comprende que no debió de ser fácil imaginar que su posterior éxito y la evolución hacia la supremacía de la economía financiera, hicieran que la mano invisible no fuera ya capaz equilibrar los descompensados egoísmos individuales.

La empatía comparte con el egoísmo de mercado la filosofía de que el bienestar de cada individuo es el foco creador del equilibrio del conjunto, pero desde una perspectiva diferente y compleja, entendiendo que el bienestar profundo del otro ayuda a generar el propio. Se basa en la comprensión de las diferentes verdades individuales, desde la máxima científica de que lo que percibimos está mediado, cuando menos por los sentidos, imposibilitando la posesión de certeza alguna. Si admitimos que las verdades exactas y absolutas no existen, la creación de zonas de encuentro en las que poder dialogar y llegar a acuerdos se vuelven imprescindibles. Para conseguirlo será necesario engordar los puntos de intersección de las diferentes líneas de pensamiento y aumentar la empatía de sus visiones.

 La inexacta precisión del concepto de entropía viaja en la misma dirección. En su orden desordenado duermen las claves de la eficiencia de los procesos naturales, que fluyen con una sencillez y autonomía que la economía moderna sólo pudo imaginar dentro de una realidad abstracta sin los fallos que hoy la desestabilizan.

 En paralelo al discurrir económico, la revolución arquitectónica del movimiento moderno también buscaba la mejora de las condiciones de vida de las personas, y tampoco le fue fácil prever sus consecuencias. No parece hoy razonable seguir utilizando los argumentos de devoradoras economías e ideales arquitectónicos cuyo principal objetivo es conseguir “más”. ¿Pero más, qué?

 Estructuras naturales como fractales y telas de araña o construcciones humanas sencillas como las que sostienen tomateras y vides en los campos, arquitectónicamente evocadoras, entrópicas y altamente eficientes, reclaman un tiempo para repensar la idoneidad del esfuerzo titánico en recursos de todo tipo para conseguir la excelencia arquitectónica actual, heredera del movimiento moderno.

Parece, hoy más que nunca, que menos no será más, a menos que sea con menos.

[imágenes extraídas respectivamente de: elpais.com, huellaszen.blogspot.com, cicleaudicions.wordpress.com,manualdecriticadelaarquitectura.blogspot.com, divulgauned.es]

Posted by:    Raúl Alonso Estébanez

A %d blogueros les gusta esto: